Se llamó José Luis Rodríguez de Armas, pero desde muy joven perdió el nombre; todos le llamaban el Chino, por sus ojos oblicuos. El Chino aquí y el Chino allá, genio y figura, carismático y emprendedor, sin lugar a dudas uno de los curadores, críticos de arte y museógrafos de mayor talento y empuje en el escenario artístico compartido entre México y Cuba, y con mayor precisión entre Yucatán y Santa Clara.

Toda expresión humana se puede analizar con perspectiva de género y aunque no soy artista ni mucho menos estudiosa del arte, hace varias décadas que me coloque los lentes violetas. Es imposible que yo deje de mirar el mundo, todos los días y en todos los espacios, con dicha perspectiva.

¿Existe una relación directa entre arte y arquitectura, o es una interrelación condicionada?

Con una “bofetada con guate blanco” la naturaleza misma se encargó de sacudir esas estructuras forjadas en el aire, dando lugar a un fenómeno que tal vez pudiera denominarse “la transmutación del arte”, una transformación obligada por las circunstancias más que pensada.

A todos los artistas, escritores y gestores culturales que dedicaron su vida a la creación y partieron en esta pandemia...

Yo, lo extraño todo. Extraño visitar a mis amigos, a mis sobrinos, ir de compras para el vestuario, extraño ir a ensayar, extraño las juntas creativas con mis compañeros de teatro. ¿Pero qué extraña la gente? ¿Quién extraña el teatro?

Fidel no exigió a ningún creador que para llevar a cabo su obra tenía que ser explícitamente revolucionaria ni que debía hacer pública una profesión de fe. Tras despejar temores, puntualizó : “La Revolución no puede renunciar a que todos los hombres y mujeres honestos, sean o no escritores o artistas, al margen junto a ella;

Las personas creadoras de arte y cultura de Quintana Roo, al igual que quienes se dedican al turismo cultural, comunitario, alternativo o ecológico, resuelven como pueden la difícil situación pues no cuentan con el suficiente respaldo estatal.

No le encuentro sentido a esta tendencia pseudomodernista del "todo vale". Digo pseudomodernista porque es falso que el modernismo en la danza abogue por la ausencia total y absoluta de significado. Wigman, Fuller, Duncan, Laban... marcaron un hito de

Cada vez que en Cuba se barajan los nombres para el Premio Nacional de las Artes Plásticas, que se viene otorgando con periodicidad anual desde 1994, surge la interrogante: ¿corresponderá a una mujer?