Todo avance social conseguido a lo largo de la historia no fue producto de la caridad, la cesión o el acuerdo sino de la lucha social. El derecho laboral es el resultado histórico de la lucha de clases.

el proyecto de Joaquín Díaz Mena, el Renacimiento Maya, no debe perder nunca de vista el clamor de miles de yucatecos que acompañan su proyecto: campesinos, campesinas, trabajadoras, trabajadores, hombres y mujeres que tienen claro que no puede haber desarrollo económico sin prosperidad compartida, que no puede haber Gobierno y multinacionales ricas con pueblo pobre.

El nuevo gobierno de Yucatán deberá afrontar una serie de procesos de acumulación de riqueza en manos de una élite de la burguesía aliada al gobierno panista, que se apropió de territorios, despojó a las comunidades a través de medidas tramposas, desarrolló un claro desprecio por la cultura y las artes populares, y generó un abandono casi completo de los programas editoriales, y de fomento a la educación y a la cultura que habían demostrado su validez y alcance

En México las expresiones de la ultraderecha van tomando forma para los tiempos ya presentes, en los que las disputas políticas serán más abiertas, y esto no es una casualidad, sino el resultado del reacomodo de la correlación de las fuerzas políticas del país y el orbe. Ya estamos más próximos a ver estas verdades.

Ahora, los profesores-investigadores de las universidades, somos calificados con desprecio como “fifís” por nuestro presidente y al parecer nos convertimos en “los enemigos del pueblo bueno”, sustituyendo como villanos a los grandes empresarios neoliberales, aliados de los anteriores gobiernos y de este.

Sí, la política es sucia, y lo será mientras las estructuras no cambien, porque seguimos viviendo en un país capitalista neoliberal patriarcal, manejado por los mismos dueños de antes...