Larga y accidentada es la historia de la relación de las mujeres y la masonería que considero es muy importante conocer por la trascendencia que tuvo y que aún podría tener en la lucha por una sociedad más justa e igualitaria.

Nuevamente en esta etapa de la historia las mujeres han sido ignoradas y es poco conocido el importante papel que desempeñaron algunas mujeres como Elvia Carrillo Puerto y Rosa Torres, entre otras.

En su gran mayoría las mujeres latinoamericanas vivimos bajo regímenes patriarcales capitalistas que han originado profundos niveles de desigualdad social, explotación, e injusticia social, donde somos nosotras quienes más sufrimos pobreza, discriminación y violencia.

Es interesante la paradoja que esta situación implica: el encierro resultado de un privilegio y la esclavitud laboral que nos obliga a salir, lo que nos lleva a reflexionar sobre los diferentes muros físicos y sociales que nos aprisionan.

Podemos afirmar que si bien los modelos de lo femenino y lo masculino contenidos en el cosmos de un pueblo no son un reflejo fiel de las relaciones reales y concretas entre los géneros, podemos encontrar en ellos elementos simbólicos y valorativos que legitiman las formas de participación de hombres y mujeres en la sociedad.

No es lo mismo leer en libros académicos la intensión patriarcal de invisibilizar nuestro importante papel en la historia que conocer el enorme templo de Hatshepsut de la dinastía XVIII de Egipto, la faraóna que reinó de 1490-1468 a. C. en una de las etapas más importantes del florecimiento de la cultura egipcia.

Debe ser terrible para quien ha luchado casi toda su vida contra el neoliberalismo, la corrupción, por una sociedad más justa y que piensa que al fin ha ganado, que atestigua ese triunfo antes de llegar a la tumba, que alguien le diga que eso no es verdad, que todo fue una trampa del sistema para inmovilizarnos.

Toda expresión humana se puede analizar con perspectiva de género y aunque no soy artista ni mucho menos estudiosa del arte, hace varias décadas que me coloque los lentes violetas. Es imposible que yo deje de mirar el mundo, todos los días y en todos los espacios, con dicha perspectiva.

Para comprender la trascendencia del legado de Rita Cetina (1846-1908) y de sus compañeras, y colegas que participaron en la revista literaria La Siempreviva, hay que considerar dos aspectos de su obra: su participación en el movimiento de “emancipación” de las mujeres y su aportación en la construcción de la Patria.