En junio de 1915 ordena al general Salvador Alvarado devolver Noj Kaaj Santa Cruz a los mayas que hasta ese momento no habían dejado trabajar tranquilamente a los dueños de las concesiones forestales ni a sus arrendatarios.
Nada sabemos de ellos ni conocemos los rostros de quienes forman la crema y nata de las oligarquías que resultan ser siempre las beneficiadas con las guerras de ayer y de hoy, de esas guerras sin fin.
Elvia, una mujer que trabajó con otras más para impulsar ideas nuevas, realizar acciones y consolidar la presencia de las mujeres en espacios de los que antes eran vetadas.
Los oligarcas peninsulares, mexicanos y extranjeros que pecan de racistas, propietarios de hoteles y negocios, aprovechan para regresar a la época de sus antepasados, los conquistadores.













