En México, la situación actual de las mujeres se caracteriza por la desigualdad en todos los ámbitos: ingresos, laboral, educativo, salud, familiar y político, padecen las condiciones más desfavorables y asumen los mayores costos, algunos de ellos considerados como “normales”, sumando a que se necesitaron 200 años de lucha para que se reconocieran sus derechos como derechos universales.