Sin bien la forma no es fondo, si es reflejo de lo profundo que hoy alcanza el precipicio de una resquebrajada estructura de poder, Donald Trump o Joe Biden son para el mundo, al final de cuentas, lo mismo, el regente de un poder oculto que mueve y genera las acciones del Imperio según el interés latente en el mundo

En juego está la selección de quien tendrá en sus manos la dirección por cuatro años de un imperio en decadencia cuya desaparición es esperada por millones de seres humanos en el mundo que luchan por una sociedad global justa y libre.