Quien pierde sus vínculos se convierte en un desafiliado, un excluido de la compañía de sus semejantes. En el mundo contemporáneo esta condición está ampliamente extendida y cada vez son más los marginados, los raros, los incomprendidos.
En la vida cotidiana, la percepción social y el discurso acerca del suicidio en Yucatán se hallan silenciados.






