¿Qué pasaría si me deshago de todo y me quedo sin nada? ¿Qué pasaría si dejo de luchar? ¿Qué pasaría si rompo con este hechizo familiar de estar disponible siempre para los demás?

Con el primer sorbo, el capuchino que acaban de servirte se amarga en tu boca. Ricardo no te había ahorrado ningún dolor...