En el reciente siglo XX, se suscitaron diversos movimientos a los que se les nombró como “revoluciones” en donde una comunidad no tomó el camino de las armas y decidió manifestarse cantando o con flores.

Como el movimiento de las configuraciones astrales, el ritmo de las estaciones, de los ciclones, la revolución es un movimiento cíclico que se produce con un ritmo conocido y reconocido.