El juego perverso de las sanciones que se imponen de una manera unilateral a otras naciones, para que se avengan a los intereses del poder mayor, es una manera de ejercer presión a personas, comunidades y asentamientos cuyas fuentes de riqueza son apetitosas.

La cuestión internacional no está sólo en la guerra de Ucrania - Rusia, sino que ha movido a las naciones a integrarse, para estar preparadas por cualquier acontecimiento o ejercer presión, por el sólo hecho de unirse en una región económica y política.