Día de la cultura cubana… y desde entonces fue más ardiente

Tomada del sitio oficial de la UNEAC/ uneac.org.cu

El 20 de octubre de 1868, un hombre a caballo, al ver a tanta gente cercana entusiasmada en la primera ciudad cubana liberada del yugo colonial español, tomó pluma y papel para completar una obra que había iniciado algún tiempo atrás.

Primero fue la música, introducida de contrabando en un oficio religioso en la ciudad de San Salvador de Bayamo, villa ubicada en la región oriental de la isla, pero al ser conquistada la plaza y poner en fuga a las huestes española, llegó la hora de poner letra al canto de combate.

Nació así el Himno de Bayamo, devenido luego Himno Nacional, consagrado en la Constitución de la República de Cuba: “Al combate corred, bayameses / que la Patria os contempla orgullosa…” Pedro Figueredo, Perucho, el hombre a caballo, el combatiente ejemplar, fue el autor de la pieza que resume un momento cenital en la fragua de la nación. Para honrar esa contribución medular a la identidad insular cada 20 de octubre se celebra el Día de la Cultura Cubana.

En torno a la fecha habitualmente se desarrolla una jornada a lo largo y ancho del país y en muchos lugares del mundo donde los cubanos y las cubanas comparten vida, sueños y labor.

En esta oportunidad los ejes temáticos jerarquizados comprenden homenajes a creadores que han puesto de relieve en sus obras la savia patriótica que los nutre y a la vez una vocación universal.

Alicia Alonso, quién lo duda, es una leyenda de la danza a escala mundial. El centenario de su nacimiento (21 de diciembre de 1920) constituye fuente de renovada inspiración. Ella, junto a Fernando Alonso, sentó las bases de la Escuela Cubana de Ballet y lideró el Ballet Nacional de Cuba, una de las más prestigiosas compañías del planeta en su campo.

En la canción popular, una luminaria que trasciende fronteras es Omara Portuondo, que arriba este octubre a los 90 años en plena madurez, y con  ímpetus renovados. La cultura cubana se inclina ante ella.

A esa misma edad, infatigable, llega Alfredo Sosabravo, pintor, ceramista, grabador, sumamente valorado por la crítica y autor de obras icónicas, reconocibles a simple vista, por lo que no hace falta una mirada especializada para saber que estamos ante una pieza suya. Lo interesante es que esto lo ha conseguido con un nivel de complejidad en la figuración y el cromatismo subrayado una y otra vez por críticos  de diversas latitudes.

Hace pocos meses se despidió Juan Padrón, pero su personaje más entrañable sigue combativo y original, Elpidio Valdés, una figura que llevó  primero a la historieta y luego al cine, luchando tanto contra los colonialistas europeos como frente al invasor imperialista. Varias generaciones tienen en Elpidio un símbolo y guardan en su memoria la balada que lo identifica compuesta por Silvio Rodríguez.

La jornada por el Día de la Cultura Cubana ha puesto por delante en su banda sonora la canción titulada El mambí, de Luis Casas Romero, cantada por el trovador Santiago Feliú. Mambises se nombraron los cubanos que pelearon por la independencia en el siglo XIX. Mambises son en buena medida los que hoy defienden la soberanía y autodeterminación de un pueblo. Los que cantan y asumen los últimos versos de la canción: “… y desde entonces es más ardiente / Cuba adorada, mi amor por ti”.      

Pedro de la Hoz
Nació en Cienfuegos, Cuba, en 1953. Escritor, periodista y crítico. Premio Nacional de Periodismo José Martí 2017 y Premio Nacional de Periodismo Cultural 1999. Ha publicado una decena de libros de ensayos, crónicas y entrevistas sobre temas políticos y culturales. Colabora habitualmente con medios de prensa de Cuba y México. Pertenece al capítulo cubano de la Red En Defensa de la Humanidad y se desempeña como vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.