Cuba espera superar su peor crisis en casi 70 años del triunfo del proceso revolucionario. Recientemente, el presidente Miguel Díaz-Canel defendió su gobierno, anunció y logró en la Asamblea Nacional (Parlamento) la aprobación de 176 medidas para liberalizar la economía y recuperar la calidad de vida de sus compatriotas.

Mientras el orden multilateral heredado de la posguerra se desmorona, la administración republicana ha desplegado una “campaña de máxima presión” contra Cuba, con consecuencias devastadoras para la población civil y para el normal desarrollo de las relaciones internacionales.

... un señor se acerca caminando hacia nosotros. Árabe. También había terminado de competir. Caminaba despacio, con las manos atrás. Se detuvo frente a nosotros. —Perdona —me dice en inglés—. ¿Eres cubano?

Hoy en día, las mujeres emergen como jefas del hogar y muchos hombres descubren un lado más profundo y tierno, al participar en el cuidado diario de sus retoños, lo cual transforma jerarquías establecidas. Las paredes de los hogares, testigos silenciosos de recuerdos y esperanzas, muestran tanto fortaleza como fragilidad. Revelan un país que busca renovarse sin perder su esencia. 

La situación de Cuba hoy es particularmente grave. La isla atraviesa una crisis que se manifiesta en apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades crecientes para garantizar servicios básicos. Estas condiciones no surgieron de la noche a la mañana. Comprender la realidad cubana exige algo más que repetir consignas o juicios simplistas.

Un año más se realiza en La Habana la Marcha de las Antorchas, pero esta vez con un significado diferente: más allá de ser un homenaje al libertador de Cuba, José Martí, y pensador de Nuestra América, representa la unión de un pueblo en medio del dolor, la incertidumbre y la amenaza de una invasión estadounidense.