A raíz del Día Internacional de la Familia, que las Naciones Unidas decidió celebrar cada 15 de mayo, fueron múltiples las voces tanto en medios de comunicación como en las redes sociales e Internet, que se alzaron para aprobar o cuestionar los nuevos preceptos sobre los que se sustenta la definición de familia en la tercera década del siglo XXI.

Fidel no exigió a ningún creador que para llevar a cabo su obra tenía que ser explícitamente revolucionaria ni que debía hacer pública una profesión de fe. Tras despejar temores, puntualizó : “La Revolución no puede renunciar a que todos los hombres y mujeres honestos, sean o no escritores o artistas, al margen junto a ella;

Pero donde más marcó y ha dejado una profunda huella la trágica situación que aun vivimos, ha sido en las miles y miles de personas que en el mundo quedaron al pairo, sin fuente de trabajo para sobrevivir, en medio de crecientes escaseces, que obligan a buscar las más diversas alternativas para llevar algo a la mesa y a la casa.