Eternas devotas del amor y de las ilusiones. Enamoradas de la idea de encontrar un refugio al que podamos llamar nuestro lugar seguro. Podemos ser Antonieta porque al igual que ella nos sabemos valientes, sorteando el mundo con el corazón en la mano y, aun así, sentir por momentos que queremos cesarlo todo. Acabar con todo.
Alexandra Benavides, actriz
La vida de Antonieta encaja sin lugar a duda en alguna parte de la vida de cualquier mujer. No somos todas iguales, nos han hecho diría Simone de Beauvoir. Hay un rol construido a lo largo de la historia para nosotras, siempre, bajo el yugo masculino.
Desconozco si tenga el mismo impacto en cada una de las mujeres que han tenido la oportunidad de presenciar la obra con o sin un contexto de la vida de Antonieta, sin embargo, no puedo negar que el efecto de las primeras cinco líneas con las que inicia fue mirarme en algún momento de mi vida aun presa del amor romántico y el sufrimiento, ciega frente al discurso que oprime, aceptando ese “ser mujer” aun en contra de mi voluntad y libertad. Me invadió un sentimiento de profunda tristeza, pero también de rabia por lo que la mayoría de las mujeres siguen siendo y viviendo. ¿Antonieta…o el suicidio? Es una alegoría a la violencia hacia la mujer, ese vaivén entre lo simbólico y el descaro absoluto, también es una invitación a la reflexión que contribuya a un cambio.
Todo el entramado de situaciones a las que da vida la actriz a través de sus palabras, de una u otra manera nombran aquello que muchas mujeres no han podido, a pesar de que la intuición les grite desde sus entrañas ¡esto no es así! Qué difícil es liberarse dentro de una sociedad que reafirma a como de lugar el ser mujer que sigue prevaleciendo, la mujer sumisa, la mujer esclava, no importa el círculo social en la que una se desenvuelva, el grado académico o solvencia económica, nunca suficientes para el reconocimiento de su valentía, conocimiento, inteligencia, nunca suficientes para ser amadas. La inferioridad que le han adjudicado frente al hombre aún permanece disfrazada con el designio de dios y de la naturaleza. ¡Cómo decirle a Antonieta que eso va a la extinción a pasos agigantados!
La obra es un espacio íntimo y profundo, un trabajo de auto ficción donde la actriz Alexandra Benavides comparte con Antonieta su ser mujer, de esta forma es posible mirar cuan semejantes somos las mujeres aun con un siglo de diferencia principalmente en nuestra idea del amar. El amor debe reinventarse, escribió Rimbaud.
Comúnmente una vez terminados los aplausos u ovaciones, se baja el telón y el espectador se retira llevando dentro un cúmulo de reflexiones que posiblemente se comparten fuera del teatro. ¿Antonieta… o el suicidio? abre un espacio de conversación entre todos los presentes para hablar sobre lo que sacude, llaga, duele, recuerda y/o reflejan las palabras de Antonieta y de la actriz. Es necesario seguir hablando de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones, hacer público lo que ha sido por siglos y siglos ocultado en el ámbito privado, permitiéndole que se sostenga.
La obra parece haber sido hecha para poner sobre la mesa el lugar de la mujer hoy, a través de la vida de Antonieta Rivas Mercado.
¿Antonieta… o el suicidio?
Idea original- Nelson Cepeda Borba, basado en los textos de: Antonieta Rivas Mercado,
Salvador Lemis y colaboraciones autoficcionales de Alexandra Benavides.
Actriz Invitada-Alexandra Benavides
Dirección artística: Nelson Cepeda Borba










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