Yucatán se encuentra entre las principales entidades del país con mayor índice de suicidio, siendo que México ocupa uno de los veinte primeros lugares en toda la región. Por ello es todavía más urgente el desarrollo de políticas integrales que reconozcan este fenómeno social-psicológico

Quien pierde sus vínculos se convierte en un desafiliado, un excluido de la compañía de sus semejantes. En el mundo contemporáneo esta condición está ampliamente extendida y cada vez son más los marginados, los raros, los incomprendidos.

En la vida cotidiana, la percepción social y el discurso acerca del suicidio en Yucatán se hallan silenciados.

En Yucatán, el pasado 2021, se rompió un lacerante récord de casos de suicidio con al menos 246 reconocidos oficialmente, aunque existen otras estadísticas que hablan de más de 300. Lo cierto es que se rebasó la mayor cifra en una década.

“La investigación del suicidio y las estrategias preventivas no pueden dejar de lado las consideraciones de tipo social, antropológico y psicológico. Sin embargo, hay una fuerte tendencia en México y también en otros países a considerar unilateralmente este complejo problema.