Donde nueva normalidad es volver a la vieja

“Trump se ha ido, pero el trumpismo volverá si no logramos superar la inercia de toda una vida de traición del Partido Demócrata de Estados Unidos al logro de una reforma significativa de la izquierda en la nación”. Así lo hizo ver el vocero principal de la dirección del Partido Comunista de Estados Unidos, Greg Godels, en su habitual columna “Marxism-Leninism Today”, el 26 de febrero último.                                                                                                  

Un mes después de la toma de posesión del presidente Biden, se advierte en el sector progresista de la política de los Estados Unidos una inquietante sensación de que todo lo bueno que anuncia el nuevo mandatario para el futuro es demasiado parecido a algo que ya había ocurrido antes.

Los temas clave que Biden defendió en la campaña que lo llevó al cargo presidencial que ahora ejerce, se están diluyendo, se posponen o simplemente se descuidan. Cuestiones que antes eran urgentes, como el salario mínimo, la exoneración de deudas por préstamos a los estudiantes, los derechos de los inmigrantes, la reforma de salubridad, entre otros, son ahora menos urgentes, más sujetos a estudio, deliberación, consulta bipartidista o simple revisión.

Los políticos del Partido Demócrata están modificando sus prioridades, restando importancia a los párrafos críticos de la última parte de los argumentos sin sentido de Trump en el juicio en su contra. Quieren hacer ver que eran apenas consignas o ideas sin perspectivas de victoria, esgrimiendo en su defensa que aquello era una tonta broma bursátil haciéndola pasar por rebelión contra los ricos y poderosos.

Godels recuerda que, en un artículo que él mismo publicó en el otoño de 2008, los comunistas estadounidenses habían denunciado que la presidencia de Obama podría «repetir» su decepcionante actuación cuando el mandatario del país era el demócrata Carter.

Las promesas de 1976 fueron dilapidadas por la Administración Carter. Se desperdiciaron de nuevo las oportunidades de cambio que ofrecía a los demócratas el fracaso republicano de 2008.

Terminada la luna de miel con la administración Obama quedó claro que aquella había sido otra oportunidad perdida.

“¿Se desperdiciarán similarmente las oportunidades que ofrece la derrota de la odiosa administración Trump?”, pregunta Godels.    “Pondrá el gobierno de Biden a los liberales y a los que están atados umbilicalmente a los demócratas en contra de cualquier posición política que signifique abogar por cualquier forma real de cambio? ¿Confirmará la izquierda «responsable y práctica» el historial de traición de su partido? ¿Seguirá Biden a Obama, Clinton y Carter en la ratonera de las promesas incumplidas?”

Hoy, con la supuesta izquierda estadounidense encadenada a las subvenciones que reciben de las fundaciones, las ONG y los grupos de “lobby”, así como por su propia falta de voluntad para escapar de la ley de gravedad que le ata al Partido Demócrata, la perspectiva de un movimiento político realmente independiente hacia la izquierda se hace más improbable.

Si puede parecer desalentador construir una izquierda militante e independiente, seguramente es aún más frustrante invertir tiempo y energía en un instrumento inamovible del capital, una institución que ha demostrado durante la mayor parte de nuestras vidas ser capaz de servir únicamente a los intereses de élites gobernantes, a menos que sean empujadas por un movimiento militante decidido e independiente.

“Sin embargo, ¡la necesidad de independencia nunca ha sido mayor para el partido demócrata!”, afirma Godels.

Manuel Yepe Menéndez
Manuel Yepe Menéndez (La Habana 1936), desde 1954 fue combatiente insurreccional en La Habana como integrante de las Brigadas Juveniles de 26 de Julio en la Universidad de La Habana. Trabajó en la reproducción y distribución del alegato de defensa de Fidel Castro "La historia me absolverá". En 1958 dirigió la revista clandestina del M-26-7 ACCIÓN, que se editaba semanalmente en La Habana y se identificaba como Órgano de la Juventud Cubana. Es Licenciado en Derecho, en Dirección de la Economía y en Ciencias Sociales. Se ha desempeñó como Director de Protocolo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Embajador de Cuba en Rumanía. Fue Director General de agencia de noticias Prensa Latina; vicepresidente del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT); director del periódico Guerrillero de Pinar del Río, y Director Nacional (fundador en Cuba) del proyecto TIPS del PNUD. Desde 2000 hasta la actualidad es miembro del Secretariado del Movimiento Cubano por la Paz. Fue comentarista de temas internacionales de los diarios POR ESTO! (2008-junio 2020). Agosto 2020