Micro drama matemático Nos-otros de Erika Torres

Voz 2:  De un lado podemos poner a las mujeres, del otro a los hombres…
sí, es normal separarlos así, dos filas que se siguen unos a otros.
 
Voz 3: ¿La edad?
 
Voz 2:  Podemos contar de joven a viejo, no importa, se pueden mezclar en un promedio de intervalos de cinco años, si, el hombre siempre mayor que la mujer, sin cuestionar, la procreación lo decide. Cuando somos algo más que cuerpos para reproducirse y poblar el mundo, las combinaciones de cromosomas se van a segundo plano. Si, debemos ponerlos en dos filas, los que procrearán se quedan en la primera división, los que no, parece ser que tendrán que sostener a la nación, si multiplicarse ya no es el tema, dejar de hacerlo produce un cambio en la dinámica de la formulación del árbol genealógico, total, si una rama no se bifurca, hay muchas más encargadas de hacerlo.
 
Voz 3:  Y ¿que hacemos con los que les da placer coger sin reproducirse?
 
Voz 2:  Lo que se multiplica en este caso es el tipo de vida que el individuo decide tomar. Habíamos dicho que nadie decide. Es verdad, luego la morbicidad de la falla de la no procreación refleja las necesidades sociales de las grandes urbes. Tendrán problemas en unos años, la pirámide económica no se sostendrá. Pagaremos por la procreación. ¡Va! regresemos a las filas: Mujeres de un lado y hombres del otro. Las mujeres hagan dos filas de mujeres y los hombres también. En estos grupos de cuatro veamos las variantes: mujer-mujer, mujer-hombre, hombre-hombre, de tal manera que no serán cuatro filas si no seis.
 
Voz 3:  ¿Son todas las variantes?
 
Voz 2:  No, hagamos filas de mujeres dividiendo a las más femeninas de las menos femeninas, y los hombres separemos los masculinos de los menos masculinos y veamos las variables.
 
Voz 3:  Queda un grupo que no sé qué es…
 
Voz 2:  ¡Andróginos! Bien, creemos filas de hombres y mujeres femeninos, mujeres y hombres masculinos, hombres y mujeres andróginos, y quedan los que quieren estar en el otro género, una suerte de moebious del binomio hombre mujer. Bien, hagamos la fila de los moenious, y observemos la transición de hombre a mujer y de mujer a hombre.
 
Voz 3:  Señor, hay algunos de la fila de hombre-mujer procreadores que dicen ser de la otra fila de combinatorias.
 
Voz 2:  Permítalos moverse. No, va a ser un desastre. Permita el movimiento y veamos donde se pone cada uno.
 
Voz 3:  ¡Eh!… ahora hay filas con gente mirando hacia el frente y gente mirando hacia atrás…
 
Voz 2:  Papito, ¿por qué te cambiaste de fila?
 
Papito: dbvchWDEGVKECJHWVBCKHWJ…
 
Voz 2:  ¡Ah! Y ¿porqué estás mirando hacia atrás?
 
Papito: hdschvchvCHVcjhvdh…
 
Voz 2:  ¡Uh! Ok… te dije, el querer confunde a las personas. El poder ciertamente las aclara… ¿Y hay aclarados de espaldas?
 
Voz 3:  Sí, Señor.
 
Voz 2:  ¡Bah! Hagamos filas de gente de frente y gente de espaldas… y otras dos de gente mirando a un lado y al otro.
 
(Una voz en el fondo)
 
Voz 1:  ¿Cómo va la tabla de la humanidad Señor?
 
Voz 2  Tenía usted razón, Señora, hay que dejarlos moverse, su formación natural con el libre albedrío es totalmente distinta a la que habíamos planeado.
 
(Misma voz del fondo)
 
Voz 1:  ¡Se los dije! ¡Déjenlos en paz!
 
 La naturaleza se revelará ante el pensamiento reduccionista siempre de los siempre.
 
Erika Torres
Actriz, bailarina, coreógrafa, diseñadora de vestuario e iluminación, fotógrafa escénica, docente y escritora. Ha desarrollado su trabajo en México, Costa Rica, Estados Unidos y Europa. En 2000 recibe la Medalla al Mérito Artístico otorgada por el Gobierno de Yucatán. Su trabajo aborda el estudio de la naturaleza del pensamiento caótico y su expresión en el habla, la escritura y la escena; la relación entre sonido y movimiento, simbiosis e independencia en el discurso escénico, especializada en interdisciplina. Ha dirigido más de 30 producciones coreográficas con las que ha recibido becas para estudios en el extranjero por el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Secretaría de Relaciones Exteriores, becas nacionales otorgadas por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el Premio del Público y dos veces premiada como mejor bailarina en el Festival Internacional de Danza Contemporánea Lila López. Representó a México en el Festival Internacional de Coreógrafos de Costa Rica y en la inauguración de Les Bains Connective Art Factory de Bruselas. Sus coreografías son producciones realizadas para el Festival de Arte Contemporáneo de León, Guanajuato, el Festival Internacional Cervantino, el Festival Internacional Música y Escena, el Foro de Música Nueva Manuel Enríquez y el Festival Eduardo Mata. Es directora de teatro para cuatro producciones de las siguientes instituciones y programas: el Centro Nacional de las Artes, el Teatro de la Ciudad, el Festival Internacional Cervantino y el Programa Nacional de Teatro Escolar. En ópera, ha trabajado en dos producciones con el Estudio de Opera de Bellas Artes para el Festival Internacional Cervantino y ha sido coreógrafa de óperas del compositor mexicano Víctor Rasgado desde el 2009. Actualmente trabaja con la Compañía Nacional de Ópera desde 2019 y en producciones de ópera del Teatro del Bicentenario desde 2012.