Sin importar el origen religioso o cultural, las películas navideñas tienen un gran impacto durante la época decembrina. La lista es enorme, entre las preferidas del público y las que no lo son tanto, pero en todas ellas están presentes la fantasía, los valores y, por supuesto, sus protagonistas: la familia, renos, duendes, y el emblemático personaje de traje rojo, Papa Noel.
Podemos mencionar The Greatest Gift (El mayor regalo) del director Frank Capra, primera película navideña por excelencia, protagonizada por James Stewart, escrita por Philip Van Doren Stern. Es la historia del dueño de un pequeño banco familiar, quien, al borde de la ruina, decide suicidarse el día de Nochebuena de 1945, pero cuando está a punto de hacerlo, un ángel le muestra cómo sería el mundo sin él. Esta película fue nominada a cinco premios Oscar (incluida mejor película, director y actor); es considerada una de las películas más inspiradoras de todos los tiempos según American Film Institute.

La mercadotecnia en épocas de navidad es la que genera más gasto, pero provoca gran interés en las personas, por eso es tan atractiva para las marcas. Algunas de estas inician sus campañas decembrinas en noviembre, así como con la promoción de plataformas como Netflix, al anunciar el estreno de nuevas películas. Esto se debe totalmente a razones económicas, al ser la festividad del año en dónde más se consume, las empresas buscan alargar el intervalo de ventas.
Al prolongar el ambiente navideño, se incrementa el consumismo, ya que se relaciona el producto con el vínculo afectivo y emocional del consumidor, generándole una ilusión de alegría al comprar, regalar y reunirse con sus seres queridos.
Las marcas juegan con la emotividad de la época al recrear en la mayoría de los casos un ambiente con paisajes nevados, desfiles y villancicos a través de las pantallas del televisor.

De acuerdo la revista Mercado Negro, las películas navideñas ponen en práctica cuatro estrategias de marketing:
- El ritual: En diciembre es un procedimiento ritualizado y querido ver películas navideñas que nos invitan a realizar vacaciones y compras navideñas, como en Mi pobre angelito. Esta época permite de forma natural la repetición de la marca y publicidad.
- Nostalgia: La Navidad está ligada a maravillosos recuerdos de infancia que siempre queremos traer y recrear, las marcas aprovechan esta emoción positiva hacia el ayer, como en La Santa Clausula o Noelle.
- Idealización: Nos muestran un universo utópico en el que todos pueden encontrar la felicidad, como en El Grinch o El joven Manos de tijeras
- Reflejo: Los diseños diversos de vida y relaciones, permiten la identificación del espectador, conectando con emociones y consumo de productos en diferentes espacios de convivencia, como en El regalo prometido.

De cualquier forma, nada nos salva del marketing, ni una Nochebuena en pijamas viendo una inocente película, puesto que siempre habrá un lumpa lumpa detrás de algún chocolate en alguna escena navideña que nos lleve sin saberlo a Willi Wonka.










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