Entrevista a Javier Solorzano Casarin. Primera Parte

El cine documental consigue retratar al ser humano en todas sus tesituras, todas sus facetas de una manera muy honesta, creo que en este sentido no hay comparación, además logra hacer dos funciones: es una ventana, puede ver el mundo hacia afuera y es también reconocer el mundo, verlo hacia afuera, explorar, examinar, entender el universo: las culturas, otras idiosincrasias, otros códigos sociales; al mismo tiempo se convierte en un espejo.

Javier Solorzano Casarin

Conozco a Javier Solorzano Casarín desde siempre, pero lo entrevisto para desentrañar lo que pudiera parecer un misterio detrás de las cámaras, pero que es para Javier su manera de entender y expresar el mundo.

Javier Solorzano Casarin es escritor, director y productor de cine nacido en México en 1981. Se graduó del Bachelor of Artes – Film and Video en el Columbia College de Chicago, Estados Unidos. Ha sido asistente de dirección en diversos comerciales de televisión para marcas conocidas, así como múltiples videos y series educativas como Hoja de Lata (2013), Primera Temporada; Beijing: Una historia conocida (co-director, editor y post productor en 2008). Entre sus filmografía se encuentran Elvira (2006-2009), un largometraje documental que compitió como Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Morelia; en el DHFest ( Festival Internacional de Derechos Humanos en Cine), el Primer Festival Internacional e Independiente de Cine y Video de Oaxaca; el New York Independent International Film Festival y en el Festival Cine Migrante de Buenos Aires, Argentina; Jugando a ser adulto (2011-2012), cortometraje de ficción, ganador de los premios: Silver Remi Award por Cortometraje de Ficción en el Houston International Film Festival, del Gold Award por Cortometraje Ficción en el International Independent Film Awards en Los Angeles (2014) y del Tercer Lugar por cortometraje ficción en el Harlem International Film Festival (2012) en la ciudad de Nueva York. Asimismo, otra de sus producciones ha sido Ti muxe (2013) fue premiada como Mejor Cortometraje Documental en el Toronto International Film and Video Awards (2015) y Ganador del Bronze Award en la Categoría Experimental en el International Independent Film Awards en Los Angeles. Su más reciente trabajo ha sido Entre tu y yo (2016-2017) Cortometraje de Ficción.

—Mi querido Javier, ¿por qué hacer cine documental?

Es más auténtico, espontáneo, ausente de filtros de cualquier otra índole, creo que es la forma más directa. No es malo decir que la ficción no lo puede lograr, por supuesto, puede lograrlo en todas sus vertientes. Pero sí creo que el documental, en este caso, el cine documental, consigue retratar al ser humano en todas sus tesituras, todas sus facetas de una manera muy honesta, creo que en este sentido no hay comparación, además logra hacer dos funciones: es una ventana que puede ver el mundo hacia afuera —lo podemos observar detenidamente a través del cine, no en el cine de ficción. Ahora, el documental es también reconocer el mundo, verlo hacia afuera, explorar, examinar, entender el universo: las culturas, otras idiosincrasias, otros códigos sociales y al mismo tiempo se convierte en un espejo. Entonces tiene un doble efecto, porque es un doble espejo que nos puede reflejar a nosotros mismos desde nuestra trinchera de vida, de experiencia. Lo que son esas personas, esa comunidad o la situación social y política que está viviendo, es muy interesante. Por eso es para mí muy importante realizar cine documental.

—El documental tiene una función típica o distinta para el espectador, su propio viaje emocional, trastoca diversos momentos emotivos profundos para el ser humano ¿Es tu principal enfoque al exhibir un documental?

—Sí, tu pregunta es muy interesante, en mi caso particular logré muchos años después tener la oportunidad de realizar con mayor entendimiento y la capacidad de poder apreciar lo que es un documental.  Haré un poco de historia, lo he dicho en otras ocasiones. Yo sabía que quería estudiar cine desde muy chico, a mí me gustaba el cine desde que tenía nueve o diez años de edad, me encantaba, empecé a ver cine de lo más accesible, lo más comercial. Más grande, vi cine de autor más alternativo y cine independiente y de otras partes del mundo. Pero, lo que a mí me llamó la atención a partir de los diez a los veinte años fue el cine de ficción, la puesta en escena; fue el guion cinematográfico con los actores, el trabajo del director; en ese sentido, la fotografía construida para crear una historia, claro, construir la otra historia. Fue hasta la Universidad que yo descubrí el documental.

Déjame hacer un paréntesis—continúa—, lo consideraba antes de una manera errónea, como algo muy académico hasta como un panfleto, muy educativo, que se informara a alguien de una historia, de una situación sociopolítica hasta que finalizaba; en lo personal no comprendía eso, hasta que gracias a una clase que tuve en la Universidad, donde pude ver diferentes documentales que me gustaron mucho que me llamaron la atención, en particular uno que tenía que ver con el estado de las emociones, un documental sobre un movimiento de jóvenes en contra del gobierno de la Guerra de Vietnam durante la presencia de Richard Nixon, donde los universitarios, jóvenes en su mayoría educados en situaciones económicas muy buenas, estaban cansados de lo que estaba haciendo el gobierno, estaban cansados de la invasión en Vietnam y las partes del sureste de Asia; los bombardeos, la muerte de  millones de civiles vietnamitas y por el otro lado, estadunidenses bajo esta realidad decidieron formar el The Weather Underground que era un grupo subversivo que al principio se organizaron para protestar, denunciar, manifestar y después se graduó a un movimiento de actuar de manera más agresiva, es decir, este grupo ponía las bombas, tomaban objetos en los distritos de gobierno en las oficinas gubernamentales, entonces el resultado fue que trajo consecuencias más reales.

—El documental se concentra en la vida de seis u ocho personajes reales que fueron miembros de The water under ground, mujeres y hombres, se basa totalmente en lo que hicieron durante su vida, lo que hicieron antes como dogma y cómo lo vivieron. Ahora, los vemos en la actualidad y son motivo de entrevistas ¿Qué piensan de lo que hicieron? ¿Qué repasan de lo que vivieron? La verdad fue un documental que tuvo muchas reacciones en mí, creo que está maravillosamente bien realizado, porque lo que el vaso comunicante del documental y del público es tan fuerte que logras conocer a estas personas, como si las conocieras en una plática o una reunión social, lo que te cuentan o dicen no es solamente íntimo para ellos sino para ti. Decir cuáles son sus sentimientos, su verdadero sentir y cuáles fueron sus actividades y su papel en esta organización; sí se arrepintieron o no se arrepintieron; lo hicieron porque no pudieron meditarlo o por la necesidad moral y ética; o por supuesto, lo social. A partir de ahí, el documental, claro que tiene y toca las emociones humanas, es un rango interminable, porque las aborda, las expresa; es decir, las atrapa.

Elvira es una migrante indocumentada mexicana que se enfrenta al gobierno de los EU para que reconocieran a su hijo estadounidense, su trabajo y la contribución de millones de migrantes en el país vecino. Esta lucha la convierte en una de las defensoras de los derechos de los migrantes en México y el mundo.

— ¿Qué significó para ti Elvira?

—El siguiente capítulo en mi vida es hacer mi primera película que yo nunca me esperaba. Me emocionaba realizar tanto una ficción, lo cual no sucedió y acabé haciendo un documental que fue Elvira, ya que lo viví en la academia en el salón de clases creando desde la trinchera la filmación entre los dos países, Estados Unidos y México, pues me hizo entender que, por supuesto, un documental habita en el espectro de las emociones muchas veces de una manera más profunda, desgarradora que una ficción, desde entonces he tratado de replicar a lo largo de mi carrera como cineasta y tratar de hacerlo transcendente.

En Ti Muxe atestiguamos fragmentos de la vida cotidiana de dos personajes Muxe, Kristal y Paulina. Son mujeres atrapadas en el cuerpo de un hombre. Con un lenguaje visual impresionista y lírico, se retratan las texturas y los detalles de sus vidas.

Ti Muxe es otro de tus trabajos de una gran profundidad, háblame de él.

Sí, había realizado con anterioridad un cortometraje de ficción bajo mi propia autoría, pero se presentó la oportunidad de Ti Muxe, fue algo muy bonito porque habla también de emociones, es una pieza basada en las fotografías de mi mamá que es fotógrafa y artista.

(Hacemos un paréntesis, le pregunto para aclarar a los lectores)

—¿Quién es tu mamá Javier Solórzano Casarin?

Susana Casarin, fotógrafa mexicana y editora.

(Y continuamos con la respuesta referente a Ti Muxe el documental)

—Ciertamente fue una iniciativa de mi mamá, ella, me lo comentó: fíjate que voy a presentar mis fotografías de las muxes del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca en España. Creo que una pieza muy padre sería un documental para acompañar mi exposición fotográfica. Debo enfatizar que fue totalmente su idea, su iniciativa, su concepto. Ella me expresó por qué no realizar un cortometraje, la escucho: que sea como tu visión, tú mirada de lo que yo hecho con estas fotografías, los retratos a lo largo de los años en el contexto audiovisual. Me hipnotizó su idea, Norma, fue un equipo entre mamá e hijo donde surgió una idea original para desarrollarlo entre ambos, asimismo mi madre acabó siendo la productora. Nos fuimos a Oaxaca como tres semanas y filmamos el documental. Fueron dos escenarios emocionales, dos experiencias exaltadas, además estaba efectuando un homenaje a sus fotos, su trabajo muy especial y extraordinario. Por otro lado, yo entender que estas mujeres estas muxes, estos travestis, la mujer atrapada en el cuerpo de un hombre, lo que estaban viviendo personalmente en todo lo referente a las situaciones adversas en los enfoques social, emocional con su entorno familiar, amistades, vecinos por ende con la comunidad y la entidad. Mi trabajo como director del documental fue reflejar de manera más auténtica y humana posible. Siempre decía muy particular que gracias a la cámara logré vislumbrar esa feminidad que se encontraba ahí ante el ojo convencional. El “stablisment, te dice que un hombre es un hombre, una mujer es una mujer y se acabó. Logré  revelar esa feminidad en estos travestis muxes; esos personajes en particular que son Cristal y Paulina, además obtuve, gracias al lente de la cámara, inmiscuirme por allí, ver a esa mujer que estaba atrapada en ese cuerpo de ese hombre, observar quiénes eran realmente, fue una experiencia multidimensional muy importante en mi vida, como cineasta y como persona.

Javier Solorzano Casarin nos regala la oportunidad de ver el documental Ti’ Muxe completo a través de https://vimeo.com/134991316, con la contraseña ranchogubiña.

En el cortometraje Entre tú y yo, tus personajes viven muchas tempestades, son protagonistas de alta catarsis emocional, más con las mujeres ¿Qué tan importante es para ti?

Tu planteamiento  es muy interesante. Lo que es importante siempre he intentado hacerlo bien o mal a través del cine de la imagen del lenguaje cinematográfico, el sonido, la música, es contar la historia, tratar de imaginar historias o figurar historias que están ahí, así que el tejido de la humanidad tiene que ver con personas que son totalmente distintas a las mías o que han vivido situaciones que yo no he vivido, que he tenido la fortuna desde un punto de vista de no vivir. Es como se ha dado, no son temáticas del  bien o mal, victimas o victimarios, cada quién ha tratado de resolver su vida o su camino. Norma, por supuesto de responderse las preguntas existenciales que uno carga hasta la muerte. Bueno, el tema de la identidad, por reiterar tu pregunta, pues yo soy Javier, esta es mi notación sexual, sé que por aquí voy y cómo está forjado el mundo, eso no me ha causado conflicto.

Sonia invita a Alonso a su departamento para una cita casual. La conversación entre ellos se desenvuelve mientras la noche se hace más profunda y descubrimos una historia de violencia y sus verdaderas intenciones.

Puede verse en: https://sofy.tv/viewer/film/between-us

Otro punto, a manera de ejercicio me coloco en el lugar de los otros, es decir, pienso,  replanteo y destaco que para escribir y realizar mi trabajo cinematográfico: Yo, desde pequeño soy Javier, pero realmente por dentro soy una mujer, estoy empapado en este cuerpo, pues me he enfrentado a una adversidad muy fuerte; es como tratar de imaginarme en  esas circunstancias o esas realidades que yo no conozco y que son totalmente diferentes a las mías, porque creo de que esa manera se puede realmente descubrir la empatía y es la que más hace falta en el mundo. No tenemos empatía los seres humanos por los otros, es una gran ausencia, y desde mi punto de vista, es la causante de muchísimos problemas en el mundo.

Lo que traté de hacer con los muxes, naturalmente basando en el material de  Susana Casarin, es lo mismo con el tema del cortometraje Entre Tú y Yo. En lo personal nunca lo he vivido como víctima ni victimario, como se quiera ver en los arquetipos, tampoco lo viví en el ámbito doméstico, ni de chiquito, repito en mi casa no la viví, ni con mis ex parejas. Sí, he conocido algunas personas que lo han vivido, pero nunca lo he visto de cerca, entonces quiero contar la historia de alguien que vive esa violencia doméstica, ese adulto emocional con sus conductas psicológica, física, también como tratar de presentarlo de una manera más objetiva posible.

Ahora bien, hay que subrayar cómo se realiza un trabajo de cine documental, porque si yo trato de hacer algo se puede convertir en un panfleto social que va en contra de esto o en contra de lo otro; aquí es saber ejecutar los siguientes planteamientos; mostrar la realidad de esta pareja o ex pareja, donde cada quién tiene su visión de lo que sucede y al final ponerlo en la historia de la película donde tú, espectador, puedes hallar tus propias conclusiones. Claro que para mí es muy obvio, está la violencia en la historia dentro de la película. Cuando yo escribí  Entre Tú y Yo existe una violencia que va en contra de la mujer y del hombre, pero era no caer en lugares muy comunes y básicamente mostrar lo que sucedía con el contexto de la violencia. La voz de cada quién, la perspectiva de cada quién y que la gente entrará sin expectativas ¿Qué es lo que estoy viendo? ¿Quién es quién?  ¿Por qué existe esta relación? ¿Por qué esta lucha de poderes? ¿Por qué esta lucha de emociones? ¿Qué es lo que cada piensa y siente? Al final, está muy claro que las consecuencias son gravísimas, que el personaje de la mujer de Sonia decide ya no aguantar más y toma cartas en el asunto, pero al final también se encuentra la perspectiva del hombre sin justificar lo que hace. Cómo percibe él la situación, cómo ve sus acciones, por qué las justifica. Bueno, Norma, como tú decías, fue reiterar el hilo de las emociones, sí, con la catarsis. Imaginarme a otros seres humanos que viven circunstancias o realidades que yo no conozco, que me gustaría poder vislumbrar, imaginar, retratar a través del lenguaje del cine.

—¿A qué se enfrenta como creador un guionista y director?

Cuando realicé Elvira ya había hecho como tal el documental. Fue un proyecto que me tomó cuatro años de mi vida,  coexistí a un sinfín de situaciones, porque me encontraba desesperado y ansioso al tener tantas interrogantes y esperar respuestas: ¿Cómo va hacer esto? ¿Cómo va esto otro? ¿En qué orden? Al final, entendí que no era así. El resultado concluyente del documental se realiza en mi visión; es decir, como tú acabas de forjar toda la pieza como debe de quedar de la mejor manera posible, esa es la edición. Repito, tú puedes filmar 50 horas de material, pero al final acabas usando tres, cuatro o diez. Como lo hace un investigador, como cuando te sientas y empiezas realmente a construir la fachada que debe tener la historia, las emociones que deben estar, pensando un poquito hacia dónde quieres llegar antes. Me interesa esto, aquello de la historia, me importa una persona, me interesa este evento. ¡Ah! Pero, entendiendo que no puedes pensar solamente que va a realizarse así. Resulta que te vas encerrar en un cuarto con paredes sin ventanas para cortar muchísimo de la película, entonces es entender que tú vas a filmar un poquito insaciable, vas estar buscando y buscando; filmando, filmando y ya no te va parecer atractivo, que sientes que te van a cortar la historia, que te van a cortar la narrativa. Al final, seguirás buscando y por fin te sientas a realizar la edición y todo esto es el cuadrante, el color del óleo, la otra pintura, lo que funcionó, solamente esta pincelada, todo lo demás hay que desecharlo; está muy bonito, muy padre, emocionante, pero el resultado final no funciona, y me pasó con Elvira. No sé cuántas horas filmé de material y la película duró una hora cinco minutos, punto. Cuando haces esa pregunta, al preparar un documental, conviene algunas ideas unas preconcepciones o algunas emociones de lo que me gustaría hacer, por supuesto hasta donde me gustaría ir, pero la verdad, en algún momento, un 90% me quiero arrojar a la situación y que la vida me vaya guiando. La historia se va construyendo solita. Porque, tú eres realmente un cronista, no lo vas hacer a la fuerza, donde la historia te vaya diciendo es hacia donde se va a ir marchando, a ir encontrando las piezas y tú las irás poniendo en el lugar que correspondan, y a su vez se aprenden muchas cosas. Te reinventas todo el tiempo, es una absoluta y constante.

Norma Salazar
Norma Salazar Radica en la ciudad de México. Egresada de la Facultad de Filosofía y Letras Universidad Nacional Autónoma de México. Licenciaturas Lengua y Literatura Hispánicas, Estudios Latinoamericanos. Escuela de Teatro Luis de Tavira estudios en Dramaturgia. Doctora en Literatura Mexicana. Poeta, ensayista y reseñista. Actualmente es Columnista del diario Opinión de Yucatán, está a cargo de la sección El Hombre de la Máquina Eléctrica: Raúl Renán, colaboradora de la revista DESOCUPADO online, colaboradora de la revista Siempre! La Cultura en México. Investigadora-Coordinadora responsable de la Edición del Archivo Lusitano de Francisco Cervantes libros publicados Al revés que las víboras, Cara Lusitania edición bilingüe, Pessoa para niños, Agua que no (des) en boca, poesía amorosa, Fernando Pessoa Laberintos, selección y traducción, Vivir es un estrecho territorio, poesía y crítica (Editorial ALDVS, CONACULTA, Gobierno del Estado de Querétaro a través del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, 2010-2013). Coordinadora e investigadora del Diccionario crítico literario en las letras mexicanas del siglo XIX dirigido por el maestro Emmanuel Carballo, (México, Océano/CNCA, 2000). Publicaciones: Cariátides Mudas (Grupo Generación Espontánea, 2009), Cuadro al Óleo (ediciones ST, 2005) y Cantos Lejanos (colección La Hoja Murmurante, 1999) Ha participado en eventos académicos nacionales e internacionales. Su poesía está incluida en las antologías de Pájaro de fuego. (México, Editorial Praxis/Navachiste Ediciones, 2000). Obtuvo Mención honorífica con el poema en Nonuse, la cetácea, Alhucema (España, Asociación Cultural Alhaja/Ediciones Adhara, No 5, 2000), Anuario de la Revista Baquiana (Miami, Estados Unidos, 2007), Del Silencio hacia la luz: Mapa Poético de México, (Mérida, Yucatán, Ediciones Zur/Catarsis Literaria El Drenaje, 2008), La mujer rota. En el centenario del natalicio de Simone de Beauvoir (Jalisco, Guadalajara, Literalia Editores 2008) Participó como Coordinadora de edición en el libro-homenaje a Raúl Renán 80 veces su mundo –poesía, vida y obra-, (Oaxaca, Cantera Verde/Jalisco, Guadalajara, Secretaría de Cultura/Mérida, Yucatán, Ayuntamiento, 2008). Redes Sociales: Facebook Norma Salazar, twetter @NelizabethSaher, Linkedln Norma Salazar