Flores y pesadillas

Hay amores que cautivan desde el primer instante, una mirada profunda fue suficiente para Marina y Jaime, protagonistas de Comerás Flores (2025), obra de la escritora española Lucía Solla Sobral. A raíz de la muerte de su padre, Marina intenta retomar su vida, sus amigos y trabajo, hasta que un encuentro fortuito con Jaime marcará un giro radical a sus días.

Él, veinte años mayor, apuesto y conquistador, con la astucia de la experiencia logró ganársela -o manipularla- desde el primer instante. Por su parte, Marina, deslumbrada por las atenciones y con la ingenuidad de la juventud, no supo detenerse, así que dio rienda suelta a una nueva y acelerada vida olvidándose de sus conciertos, de sus lecturas y sus amigas.

Rápidamente fue adentrándose a la vida de Jaime, a sus ocupaciones, familia y círculos sociales, sin darse cuenta, poco a poco fue abandonando los hobbies que ella disfrutaba, la música, las películas o la escritura fueron ocupando menos espacio. La habilidad de Jaime para atraparla fue majestuosa, aunque la prisa nunca es una buena señal, las mariposas en exceso tampoco. Por su parte, Marina, cautivada por el encanto del cortejo, accedía a las seducciones de un hombre que le brindaba todo lo que ella necesitaba, sorprendiéndola con halagos y consintiéndola con regalos o cenas en los mejores restaurantes de la ciudad.

Sin embargo, pronto saldría a relucir la verdadera personalidad de Jaime, los halagos se empezaron a convertir en juicios, en indiferencia. Las atenciones desbordadas en un sutil control, una vigilancia disfrazada de protección y cuidado, un aislamiento encubierto que la hacía acompañarlo al trabajo o viajes imprevistos, alejándola de la familia y amigos. Luego llegó el silencio como castigo, él sabía que la descolocaba, y posteriormente seguía la culpa que recargaba únicamente en los hombros de ella. Las agresiones fueron escalando hasta hacerse claramente notorias, los arranques de furia eran tan fuertes que Marina quedaba tan aturdida que anulaba sus propios sentimientos.

Marina aprendió a callar, a tragarse sus lágrimas y emociones, a ocultar su miedo por la reacción abrupta de su pareja. No tenía derecho a enojarse o expresarse, cualquier gesto o palabra podía desatar la ira del novio, se veía acorralada a aceptar lo inaceptable, a fingir que no pasaba nada por lo que su voz y su vitalidad se fueron apagando, cada vez se sentía más pequeña, más frágil y más rota por dentro. Un día te regalan flores y luego pesadillas.

Agotada de la situación y extrañando su libertad, soledad, paz y alegría, inició el plan de huida, su dolor era tan fuerte, que tocar fondo se convirtió en el inicio de la salida, anhelaba liberarse de Jaime, soñaba con recuperarse a ella misma, a sus amigas y su familia. Comerás flores es una novela que refleja las relaciones desiguales que generan vínculos traumáticos, pone sobre la mesa las violencias psicológicas e invisibles en las relaciones de pareja, así como la pérdida de la individualidad y la identidad de la mujer en nombre del amor.

Maestra en Psicoterapia Humanista con formación en Tanatología, Psicoterapia Gestalt y abordaje terapéutico en adolescentes y Terapia Narrativa. Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán. Columnista en el periódico Novedades Yucatán, Lectambulos y en otros medios impresos y digitales. Contacto: arlinebc@hotmail.com