Guía básica para iniciarse en la observación astronómica

Cada vez que vivimos algo fuera de lo cotidiano podemos llegar a descubrir nuevos matices de nuestra naturaleza, quizá experimentar nuevos sentimientos e incluso, desarrollar nuevas habilidades; es cuando se llegan a comprender los dichos de la abuela, los consejos de mamá o tener la sensibilidad para crear nuevos dichos y consejos.

Así fue el 2020, lleno de experiencias que las últimas generaciones no habíamos vivido en carne propia. Pero, estos meses de encierro también sirvieron para descubrir otras formas de crear, quizá a algunos les llegaron ideas brillantes y como Newton —quien fue concibiendo su teoría de la gravitación universal en su propio confinamiento a causa de la peste negra hace poco más de 350 años—, también más de alguno terminó su tesis concluyendo en ideas que nos cambiarán la vida a todos.

La dinámica tan anti-cotidiana que nos regaló el azar estos últimos meses nos ha presentado una gran oportunidad para hacer cosas nuevas o retomar gustos a los que no les dábamos tiempo como volver a observar el cielo; recordar nuestros orígenes; reflexionar acerca de nuestras capacidades y limitaciones como individuos y especie; reconocer que a veces olvidamos que la vida en nuestro mundo como la conocemos es el resultado de un conjunto de causalidades, de geometrías delicadamente trazadas y violentos acontecimientos creados a partir de un escenario cambiante, donde nuestra participación es efímera a escalas cósmicas.

Estos meses han sido el momento perfecto para disfrutar de la visita de un cometa, espiar las fases de la Luna, incluso tuvimos oportunidad de ser testigos de un histórico acontecimiento astronómico, con el acercamiento aparente que durante semanas estuvo sucediendo poco a poco entre Júpiter y Saturno, teniendo su punto máximo en pleno solsticio de invierno y regalándonos postales increíbles de los dos planetas apenas separados por unos 6.1 minutos de arco.

Para darnos una idea de este último dato, recordemos que la Luna llena abarca en la bóveda celeste 30 minutos de arco. La separación aparente entre los gigantes planetas de nuestro sistema solar equivalió en su punto máximo el 21 de diciembre a 1/5 del diámetro de la Luna llena.

Las conjunciones, como se conocen en Astronomía a los acercamientos aparentes entre objetos celestes vistos desde un tercer cuerpo celeste (Tierra), son más comunes de lo que a veces podemos pensar, pero la ocurrencia de una conjunción entre Júpiter y Saturno es notablemente baja, ya que puede darse de 4 a 5 veces cada 100 años, y para que se logre una configuración favorable a ser vista es aún más baja. Por ejemplo, la última configuración visible con características similares entre los 2 planetas gigantes sucedió en el año 1623 y la siguiente será en el 2080.

Así son gran parte de los eventos astronómicos que un humano puede llegar a presenciar, algunos de los cuales sólo son posibles de ver una vez en la vida, pero incluso un cielo “común” es maravilloso y está lleno de tesoros y objetos para observar.

A continuación te compartimos algunos tips básicos que te ayudarán a comenzar en el mundo de la observación astronómica y disfrutar intensamente en este 2021 de un derecho humano: observar el cielo y observar un cielo estrellado.

1. Buscador de Horizontes

Antes de cualquier velada, para observar el cielo es importante que busques un lugar con horizontes que te ayuden a ver lo más posible la cobertura de la bóveda celeste y que esté alejado de la luz artificial que puede producir una ciudad.

También recuerda que a medida que la Luna esté más iluminada, se verán menos estrellas porque se opacan al resplandor de nuestro satélite natural.

2. Siempre es mejor en compañía

Checa el clima y, si el pronóstico es favorable, invita a un par de amigos a disfrutar juntos de la noche; lleven snacks y música tranquila para relajarse, mientras buscan a Andrómeda o cuentan las estrellas de las Pléyades. Esta nueva modalidad de vivir con distanciamiento social nos invita a ser cautelosos y responsables, así que evita grupos numerosos y respeta las normas de salubridad.

3. Cuida tu instrumento astronómico más importante

Sí, tus ojos son tu primer y más importante instrumento para ver el cielo, para cuidarlo además de comer muchas espinacas, zanahorias y más alimentos ricos en vitamina A, debes evitar a toda costa la luz fría y sustituir por luces cálidas o luz roja (que es la mejor). Si no consigues una linterna de luz roja, puedes convertir tu linterna normal colocando celofán rojo a la fuente de luz. Esto ayudará a que nuestros ojos no pierdan sensibilidad a la luz de la oscuridad y podamos ir adaptando nuestra vista a la luz que nos llega de las estrellas y otros objetos más tenues, logrando verlos con mayor claridad a medida que nuestra vista se vaya entrenando en la observación astronómica.

4. Ayúdate de mapas celestes y apps de navegación

Hoy en día existen muchísimas alternativas que ayudan a los exploradores del cielo a guiarse, incluso con alertas astronómicas que indican actividad de lluvia de meteoros, tránsitos, conjunciones, y demás. Sólo es cuestión de ir probando la modalidad que se adapte a tus necesidades.

5. Registra todo y comparte

Tener un álbum de fotos propias en el teléfono o un cuaderno de dibujos a modo de bitácora es una excelente herramienta para ir entrenando la capacidad de observación, así puedes ir identificando zonas, objetos y sus características visuales. Aprenderás a distinguir colores, formas, intensidades de luminosidad, etc.

6. El primer paso es observar a simple vista

Si no tienes telescopio, binoculares o instrumento óptico de precisión, no te preocupes. De hecho, el primer paso para ser un buen observador astronómico es conocer el cielo a simple vista, reconocer las constelaciones, seguir los planetas por la eclíptica. Conforme avances en la navegación a simple vista, puedes ir descubriendo qué tipos de objetos te gustaría más ver a detalle e ir adquiriendo el equipo que requieras.

Lo único que necesitas es comenzar, el cielo es una ventana sorprendente a nuestros orígenes, cuando volteamos a verlo, en realidad vemos hacia donde comenzó todo y esa conexión con el inicio quizá nos dé algo de valor para ser mejores seres humanos y cuidar nuestro planeta.

Jocelyn Cabrera Feregrino
Ingeniera Industrial de profesión, emprendedora y entusiasta de la Astronomía y la comunicación científica, Es miembro del Club Astronómico de Bernal desde sus inicios en 2011 y cofundadora del proyecto "Urania, Astroturismo Bernal". Colaboradora en el programa "Conoce tu cielo Queretano" con transmisión en vivo por facebook live cada jueves con la sección personaje u objeto celeste de la semana.