La palabra latina legere significa recoger o escoger y de ahí se derivan tanto los términos leer como elegir. Respecto a ambuló o ambulare, representa el andar, es por lo tanto que el nombre de la revista Lectámbulos podemos deducir que simboliza: “recolectar o cosechar andando”.
Cuatro años lleva Lectámbulos andando y la cosecha ha sido fructifica, la utilidad a la sociedad que ha generado es mucho mayor de lo esperado.
Nació durante una pandemia mundial que mantenía a muchos como sonámbulos es decir Somnus ambulare o andando dormidos. Dormidos, preocupados y escondidos.
Hoy reportan un total de cuarenta y ocho revistas publicadas que han obtenido más de 493,000 visitas con un promedio diario de aproximadamente 1500 consultas. Todo esto ha sido posible por la visión y el empeño de un grupo de entusiastas dirigidos por Verónica García Rodríguez, que se propuso contra viento, marea y pandemia, convocar a todos los que estaban interesados en “pensar y repensar el mundo” como se apunta en la revista, y compartir esos pensamientos con la comunidad.
Cuando me invitaron a participar en los inicios de la revista, escribiendo artículos, me sentí cobijada y sobre todo con total libertad para elegir los temas a tratar, por supuesto, hay sugerencias sobre noticias, efemérides, historias, etc. que podríamos seguir mes a mes, pero sin una orden explicita y aceptando nuestras colaboraciones sin restricciones.
Hoy, el número y la calidad de los articulistas se ha incrementado y ha roto las fronteras de nuestra comunidad yucateca, ya que escriben prestigiosos académicos y especialistas en varias diciplinas, y la revista Lectámbulos se lee en diversos países del mundo.
En lo personal, una de las cualidades de la revista que más me agrada es la calidad de los artículos, así como de sus imágenes, algo sumamente importante para la atracción de lectores. Siempre confió en las fotos que acompañan mis artículos y nunca me defraudan.
El año pasado, los coordinadores de la revista dejaron volar y materializar sus sueños, y con buenas ambiciones, dieron un gran paso: la edición de libros. Yo ya venía planeando publicar mi segundo libro individual, tercero en conjunto, y me encontraba atrapada en la disyuntiva de elegir editorial: ¿Dónde, cuando, ¿cuánto?
Como anillo al dedo, me enteré de que Lectambulos incursionaría en ese importante rubro. Con el tiempo medido y el acompañamiento de Verónica García y Cristóbal León, pudimos presentarlo en la más reciente edición de la FILEY. Ante tu retrato, me ha dejado muchas satisfacciones. Agradezco a todo el equipo de Lectámbulos, su apertura a mi pensar y repensar el mundo.
Larga vida a Lectambulos, que sigan cosechando, recolectando y andando. Legere ambulo.







Felicitaciones calurosas y cariñosas,ante estas novedades. Bien merecido el confiarte su publicación por la Editorial. Siguen los éxitos,amiga