Libros, lectura y sucesos

Edición dedicada a la memoria del periodista y amigo
Mario Renato Menéndez Rodríguez,
director fundador de la revista Por qué?
y los diarios Por Esto!, quien siempre veló
por un periodismo autentico.

Uno de los personajes más polémicos de la historia, sin temor a equivocarme, ha sido el libro, mismo que durante décadas se identificó como un objeto hecho de papel y tinta, pero que, con la llegada de la era digital, el concepto se abrió a nuevas posibilidades.

Ahora sabemos que un libro puede ser un archivo o plataforma que se puede leer o escuchar en cualquier dispositivo digital: computadora, tableta, teléfono; incluso, en vez de un librero físico, hoy podemos comprar un e-reader y almacenar cientos o miles de libros y tenerlos a la mano para disfrutar de su lectura en cualquier momento y lugar.

Esto nos remonta a la idea primigenia del libro, la cual va más allá de formato y, como en sus orígenes, se centra en la idea de la trascendencia, esto es el registro de los acontecimientos, aquellos sucesos que se desean comunicar, como lo hicieron los primeros hombres con las pinturas rupestres. Si nos damos cuenta, aun en medio la vorágine de la mercadotecnia y de la industria editorial, el propósito del libro no ha cambiado.

El libro impreso, como lo conocemos y que muchos defienden como una necesidad o requisito para la transmisión de la cultura, es de manufactura reciente. Antes de la imprenta manual, en el siglo XV, los libros manuscritos no sólo eran escasos y muy difíciles de adquirir, ya que podían costar hasta lo equivalente a una herencia completa, sino que ya variaban en sus formatos: seda, tablillas, papiros y otros materiales que las civilizaciones antiguas usaron desde que se inventó la escritura. Es decir, el libro ha variado de acuerdo con las tecnologías de la época y la geografía.

La UNESCO define el libro como una “publicación impresa, no periódica, que consta como mínimo de 49 páginas, sin contar las de cubierta”. Al mismo tiempo, en la actualidad se habla de los libros vivientes, habiendo incluso bibliotecas donde las personas, adultos mayores o especialistas, están disposición de las consultas del público, quizá podamos ver esto tan sólo como un performance; pero nos hace recordar que antes de la escritura, el conocimiento, las historias, mitos y poemas eran transmitidos en forma oral.

De hecho, Platón, en boca de Sócrates, se opone a la escritura, con el argumento de que con ésta se descuidaría la memoria y debilitaría la capacidad creativa y crítica que se lograba con la dialéctica; careciendo una falsa ilusión de la realidad y degenerando del pensamiento. 

Hoy sabemos, que, quizá Platón tenía razón, sin embrago, aunque con la escritura dejó de utilizarse la memoria y el diálogo como única fuente de transmisión del conocimiento, estas habilidades no desaparecieron; de la misma manera, que ante la imprenta, que también generó polémica, la escritura manual no desapareció, pero permitió que el libro dejara de ser un objeto exclusivo de las clases privilegiadas, aunque hubo que esperar cuatro siglos, desde la imprenta de Gutenberg de tipos móviles, para que con la Revolución Industrial el libro pudiera producirse de manera masiva y llegar a manos de la población.

Por lo que esta edición núm. 34 de Lectámbulos se ha titulado Libros, lecturas y sucesos, ya que, sin duda alguna, el libro, que nos ha acompañado a los seres humanos a lo largo del tiempo, también ha sido parte de esta evolución cultural que lo ha cambiado y nos ha cambiado; ha estado ligado siempre a la memoria y a la palabra de los pueblos, a los acontecimientos que conforman la historia misma de la humanidad.

Verónica García Rodríguez
Mérida, Yucatán, México.

Verónica García Rodríguez
Nació en Mérida, Yucatán el 3 de enero de 1978. Licenciada en Educación Secundaria con la especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Yucatán y Maestra en Cultura y Literatura Contemporánea de Hispanoamérica por la Universidad Modelo. Diplomada en Competencia Lectora: un Enfoque para la Vida y el Aula (Tecnológico de Monterrey, 2013); Investigación Literaria con enfoque de estudios culturales (Univ. Modelo, 2008); Periodismo, protocolo y Literatura (IECY, 2004-2005) y Literatura y Crítica Literaria (ICY-Santillana, 2002-2003). Actualmente, estudia el Doctorado en Ciencias Filosóficas en la Universidad de la Habana. Narradora, poeta y editora. Ha recibido el Premio Estatal de Cuento Corto El espíritu de las Letras (2015); el Segundo Lugar del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa (2005); el Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2005) y la beca del Programa Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY- 2004). Becaria en dos ocasiones del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del Fondo para la Cultura y las Artes en 2006 y 2016, la primera por su proyecto Palabra Viva (2005-2008) para mujeres internas, jóvenes acusados de delitos violentos y enfermos de VIH y SIDA internos en el Cereso de Mérida. La segunda, fue por el proyecto Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo que tejió un puente de memoria a partir de la palabra entre hijas, madres y abuelas de cuatro comunidades mayas de Yucatán. Es presidenta de Zedík, A. C., miembro del Centro Yucateco de Escritores, A. C. y miembro distinguido del Colegio de Profesores de Educación Básica de Yucatán, A. C. por su labor educativa dirigida generar estrategias de fomento a la lectura con niños, como el proyecto Kanules del Mundo Maya (2012-2018) y públicos vulnerables. Titular la cápsula radiofónica A salto de página, en Grupo Rivas dentro del noticiero Arcadio en la Radio, un breve espacio dedicado al placer de la lectura (2013-2016). Ha participado como ponente y conferencista en diversos encuentros y coloquios nacionales e internacionales de escritores y de educación. Coordinadora fundadora de la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y de su programa de formación (2008-2011), así como del programa Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (2009-2013) y de la Unidad Editorial de la misma Secretaría de 2013 a 2018. Creadora y organizadora del Foro Regional Educación y Cultura, con el tema En los espacios que habitamos en octubre de 2014 y La filosofía y la imaginación en las lenguas originarias de América en 2016; asimismo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia y de las Grandes Ideas en octubre de 2015 y que en su emisión del 2017 llevó el subtítulo Cosmogonías de los pueblos vivos de América; y el Seminario Internacional de Periodismo que reúne a colaboradores del periódico Por Esto!, evento que se realiza desde 2015. Directora editorial del suplemento infantil MUNDOS del periódico Por Esto! (2016-2020) donde también publica artículos periódicamente. Entre sus publicaciones se encuentran Cartas a Sofía, epistolario filosófico para niños publicado por entregas en el periódico Por Esto!, el libro digital Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo, hijas, madres y abuelas escribiendo la memoria (FONCA, SEGEY/2017), la colección infantil interactiva Kanules del Mundo maya (SEGEY/2012-2018), el libro de cuentos Vestido rojo y sin tacones (H. Ayuntamiento de Mérida/2008) y Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (ICY, Zedík/2006), entre otros.