Encrucijadas: Resistencia, soberanía y solidaridad

Las últimas semanas, desde el 3 de enero de 2026, han marcado un punto de inflexión doloroso y desafiante para nuestra América. Ese día, una contundente operación militar de Estados Unidos contra Venezuela —que incluyó bombardeos sobre Caracas y la captura del presidente Nicolás Maduro— no sólo estremeció la región, sino que dejó en claro el rumbo geopolítico que busca imponer la administración estadounidense. Para muchos en el continente, la invasión no es un hecho aislado, sino el primer paso de un plan de expansión imperialista que amenaza la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos.

La historia nos enseña que la política injerencista de Washington no es nueva. A lo largo de más de un siglo, la sombra de la intervención ha estado presente en múltiples procesos internos de nuestros países. Desde la larga ocupación de Haití en el siglo pasado hasta golpes indirectos en países como Ecuador y Brasil, y por supuesto la asfixiante política hacia Cuba, el patrón se repite.

Un ejemplo doloroso y emblemático de este intervencionismo es la situación del pueblo palestino, cuya lucha y sufrimiento han sido ignorados por las potencias occidentales durante décadas. Esta tragedia global, marcada por genocidios y desplazamientos forzados, se convierte en advertencia para nosotros: cuando un gran poder decide intervenir con impunidad, la justicia y la soberanía quedan en segundo plano.

Hoy, ese mismo patrón amenaza a la isla caribeña de Cuba. Tras décadas de bloqueo económico y sanciones impuestas por Estados Unidos, el Gobierno estadounidense ha intensificado su presión en 2026 al bloquear el suministro de petróleo venezolano que Cuba recibía desde hace años. Sin esa energía, la isla enfrenta, como dice el Financial Times, una crisis sin precedentes: no hay electricidad estable, no hay combustible para transporte ni para actividades básicas.

Frente a esta situación extrema, el presidente Miguel Díaz‑Canel ha anunciado medidas extraordinarias para enfrentar la escasez energética, incluyendo racionamiento de combustibles, reducción de jornadas laborales y ajustes en servicios públicos que impactan a toda la población. Esta decisión, si bien difícil, busca contener el colapso económico y mantener activa la vida social y productiva de la nación frente a la asfixia externa.

Las amenazas del presidente Trump de “desaparecer” a la isla —un discurso que evoca los peores momentos de la Guerra Fría— han llevado a un aumento de la tensión en toda la región. Sin embargo, en medio de la adversidad, el pueblo cubano sigue siendo un símbolo de resistencia. A pesar del bloqueo de casi seis décadas, Cuba alcanzó altos niveles de desarrollo en educación, salud y deporte, logros que hoy sirven de inspiración frente a nuevas pruebas históricas.

En este contexto, la solidaridad internacional se vuelve esencial. Las potencias como China y Rusia han expresado su apoyo a Cuba ante la presión externa, y gobiernos como el de México han tomado un papel activo, enviando ayuda humanitaria, alimentos y apoyo diplomático a pesar de las tensiones económicas ligadas al TMEC y las advertencias estadounidenses.

No obstante, estas dinámicas han generado profundas diferencias de opinión y una polarización marcada en toda América. Las posturas se vuelven más agresivas, las fronteras ideológicas más rígidas y las respuestas más viscerales. Al mismo tiempo, emergen otros frentes de lucha: las agresiones contra migrantes latinoamericanos en Estados Unidos, incluyendo redadas y arrestos masivos bajo la justificación de políticas migratorias, violan flagrantemente los derechos humanos de comunidades enteras.

Por esta razón, la edición de febrero de nuestra revista Lectámbulos se titula Encrucijadas: Resistencia, soberanía y solidaridad, puesto que hoy nuestra región se encuentra en una encrucijada histórica. La resistencia, la defensa de la soberanía y la solidaridad entre pueblos no son meros slogans; son acciones imprescindibles para enfrentar la injerencia de grandes potencias y construir un futuro donde la autodeterminación y la justicia social prevalezcan.

Nació en Mérida, Yucatán el 3 de enero de 1978. Licenciada en Educación Secundaria con la especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Yucatán y Maestra en Cultura y Literatura Contemporánea de Hispanoamérica por la Universidad Modelo. Diplomada en Competencia Lectora: un Enfoque para la Vida y el Aula (Tecnológico de Monterrey, 2013); Investigación Literaria con enfoque de estudios culturales (Univ. Modelo, 2008); Periodismo, protocolo y Literatura (IECY, 2004-2005) y Literatura y Crítica Literaria (ICY-Santillana, 2002-2003). Actualmente, estudia el Doctorado en Ciencias Filosóficas en la Universidad de la Habana. Narradora, poeta y editora. Ha recibido el Premio Estatal de Cuento Corto El espíritu de las Letras (2015); el Segundo Lugar del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa (2005); el Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2005) y la beca del Programa Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY- 2004). Becaria en dos ocasiones del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del Fondo para la Cultura y las Artes en 2006 y 2016, la primera por su proyecto Palabra Viva (2005-2008) para mujeres internas, jóvenes acusados de delitos violentos y enfermos de VIH y SIDA internos en el Cereso de Mérida. La segunda, fue por el proyecto Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo que tejió un puente de memoria a partir de la palabra entre hijas, madres y abuelas de cuatro comunidades mayas de Yucatán. Es presidenta de Zedík, A. C., miembro del Centro Yucateco de Escritores, A. C. y miembro distinguido del Colegio de Profesores de Educación Básica de Yucatán, A. C. por su labor educativa dirigida generar estrategias de fomento a la lectura con niños, como el proyecto Kanules del Mundo Maya (2012-2018) y públicos vulnerables. Titular la cápsula radiofónica A salto de página, en Grupo Rivas dentro del noticiero Arcadio en la Radio, un breve espacio dedicado al placer de la lectura (2013-2016). Ha participado como ponente y conferencista en diversos encuentros y coloquios nacionales e internacionales de escritores y de educación. Coordinadora fundadora de la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y de su programa de formación (2008-2011), así como del programa Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (2009-2013) y de la Unidad Editorial de la misma Secretaría de 2013 a 2018. Creadora y organizadora del Foro Regional Educación y Cultura, con el tema En los espacios que habitamos en octubre de 2014 y La filosofía y la imaginación en las lenguas originarias de América en 2016; asimismo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia y de las Grandes Ideas en octubre de 2015 y que en su emisión del 2017 llevó el subtítulo Cosmogonías de los pueblos vivos de América; y el Seminario Internacional de Periodismo que reúne a colaboradores del periódico Por Esto!, evento que se realiza desde 2015. Directora editorial del suplemento infantil MUNDOS del periódico Por Esto! (2016-2020) donde también publica artículos periódicamente. Entre sus publicaciones se encuentran Cartas a Sofía, epistolario filosófico para niños publicado por entregas en el periódico Por Esto!, el libro digital Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo, hijas, madres y abuelas escribiendo la memoria (FONCA, SEGEY/2017), la colección infantil interactiva Kanules del Mundo maya (SEGEY/2012-2018), el libro de cuentos Vestido rojo y sin tacones (H. Ayuntamiento de Mérida/2008) y Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (ICY, Zedík/2006), entre otros.