Más de la guerra de Rusia-Ucrania

Me permito leer un documento que ratifica mi visión de los aconteceres actuales, misma que comparto con ustedes. Estimo, aseguro, las grandes posibilidades de la Academia Liberal de Yucatán, para investigar sobre las realidades de los eventos políticos, culturales y a su vez, incentivar a los excelentes socios a fin de incrementar, entre todos, los análisis políticos de nuestro estado y país.

El momento que vive la humanidad, se presta para ello. Se trata, o se procura, de reflexionar sobre la igualdad, la libertad y la fraternidad, derechos fundamentales, resultado de las discusiones de literatos, intelectuales y políticos desde el siglo XVIII, conocido como el Siglo de las Luces, movimiento intelectual, primordialmente europeo.

Apoyados en el uso de la razón y la lógica, como herramientas del conocimiento, para comprender su presente, su traslación a la política significó, desde aquel momento, la crítica a las instituciones del antiguo régimen y en especial, de la monarquía absoluta, tratando de explicar y entender el devenir de la humanidad. De la discusión de pensadores, escritores y humanistas, surgieron los conceptos de: libertad, que debería regir la vida cultural, espiritual. Facultad y derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar. La igualdad, el eje jurídico para legar a los hombres una norma de vida, condición o circunstancia de tener una misma naturaleza, cantidad, calidad, valor entre las partes. Fraternidad, el valor de la fuerza para el desarrollo de la actividad económica. Asociación de personas que tienen los mismos intereses profesionales o particulares.

Reflexionando acerca del tema, me parece que estos términos, valores sociales, pudieran ser identificados en los críticos momentos que vive la humanidad.

Pareciera ser que en la guerra de Ucrania – Rusia, la más mediática, hasta ahora, el cruce de acusaciones suena infinito; pero esconden una realidad que cada día les es más difícil esconder.  Salvando las distancias, la Academia pudiera ser, en su hacer mayor, un centro de discusión apoyada en la razón y la lógica, sobre todo en este crucial momento.

No cabe duda de que la guerra de Ucrania es producto de los intereses geopolíticos del imperio que esconde la mano, para no ser identificado como el alimentador del conflicto y mueve a Europa a dar la cara y dinero en armas para apoyar al ejército de ese país. El mismo que aporta “ayuda humanitaria”.

Cuando se habla de “ayuda” a Ucrania, debe entenderse que son préstamos a largo o mediano plazo que ésta tendrá que pagar con recursos propios o concesiones y que le serán impuestas en su momento.

Occidente no da nada gratis. Además, esta guerra alimenta la esperanza de Europa de provocar el desgaste de Rusia con el propósito de balcanizarla y adueñarse de la enorme cantidad de recursos que posee y así extender sus fronteras hasta el mar de China. Sueña el imperio que con ese paso logrará el dominio del mundo. La realidad se le presenta distinta.

Se sabe, y en los últimos días se confirma, que la decadente Inglaterra es la encargada de enviar la línea discursiva que deben manejar los medios, y es palpable, e independiente de la forma, que el contenido tiene semejanzas.

El viaje de la Senadora Pelosi a Taiwán, seguida por diputados y senadores americanos a visitar la isla, no encierra más que una pirotecnia contra China, por el control del mar de China, espacio por dende circula la mayor parte del comercio mundial.

Esta guerra, en su proceso, muestra un corrimiento del centro geopolítico, fundamentalmente, hacia el Asia, esto es: del Atlántico al Pacífico. Las relaciones de Rusia y China, en una aproximación cada vez más cercanas, se da la apertura a las naciones asiáticas, que forman una asociación que, naturalmente no permitirán la ruptura que impone Estados Unidos. Las naciones de Europa están comprometidas a balcanizar a Rusia por mandato del imperio. Los ejercicios militares de las fuerzas de China, sobre territorio de Taiwán demostraron la vulnerabilidad de la isla ante la fuerza militar del gigante.

África ya conoce, por siglos, los métodos de expoliación de sus recursos. Francia intenta no abandonar el continente y reitera que es su colonia. Mientras más insisten en dominarla o balcanizarla, África se sacude de Europa y establece alianzas con Rusia y China: la venta de armas con Rusia y la ampliación de la Ruta de la seda con China, lo que motiva a desmontar la condición Centro Periferia de Europa hacia América, Asia y África, y aprovechar la expansión hacia Eurasia, con la apertura de Rusia hacia oriente, los países de oriente, e insulares del pacífico.

El juego de fuerzas entre Estados Unidos y China es un pulso y el imperio espera que otros países se incorporen a su favor.

Sucede que la guerra del gas y el petróleo, le estalla a Europa. Un invierno más frío. No negociar con Rusia el gas y poner límite a los precios del gas y petróleo, por parte de Europa, nuevamente se percibe el intento reiterado de cancelar la economía soviética y hacerla rendirse. Rusia trata con esto, poner las condiciones de un diálogo para terminar la guerra. Occidente se niega. Y cosa curiosa, empiezan a verse situaciones de muy modesto enfrentamiento entre los países europeos. Rumania no acepta cancelar su relación económica con rusia y está la advertencia de Turquía como negociadora de los eventos de movilización de granos a Europa.

No es posible vaticinar situaciones; pero llama la atención de los tres viajes de la alemana Van Der Mayer, presidenta del parlamento europeo, a Ucrania. ¿Que se esconde en estos viajes? Las visitas de Josef Borrell a Ucrania, ¿cuál es el motivo?

Se reunieron en Samarcanda, Uzbekistán, por primera vez, Putin presidente de Rusia y Xi Jinping presidente de China, desde la invasión de Ucrania, cuando tanto Rusia como China enfrentan una creciente presión de Estados Unidos y sus aliados; por la guerra en Ucrania y la actividad militar en Taiwán. Se reúnen al margen de la organización de Shanghái, un grupo liderado por China y se percibe como un contraataque a las alianzas del imperio.

Cuando, como dice la física, se llega a la cúspide, sólo aquedan dos opciones, o bajar o morir ¿Y, el imperio qué espera?

José Perulles López nació en Mérida, Yucatán, en noviembre de 1935. Ha sido maestro desde educación primaria a Universidad. Es Maestro en terapia de pareja y familia. Su interés y estudios en geopolítica, le ha llevado a impartir conferencias sobre temas de polìtica internacional. Es escritor de la novela costumbrista "Pozo Amargo ".