Soy mis recuerdos,
mis deseos,
mi ruido y mi silencio.
Soy mis lágrimas,
mis angustias y mis miedos,
Todo dentro de un cuerpo,
que cambia todo el tiempo.
Soy la luz de mis ancestros
y la curiosidad de mis nietos.
Soy mis amores,
los vivos y los muertos,
todos eternos.
Soy mis errores
y mis caidas sin remedio,
Soy mi terquedad,
Soy mi ego,
Mi vergüenza y mis secretos.
Soy el monstruo desgarrándome por dentro.
Soy también mi propia ausencia,
buscando siempre el encuentro.
Soy mi ansiedad sin sosiego,
Soy mis noches,
mis desvelos y mis suspiros inquietos.
Soy mi tiempo pasado
que se ha quedado impreso,
Soy la foto de la niña que pregunta:
¿Qué me has hecho?
Soy la joven que persigue el amor,
siempre incompleto.
Soy mi nombre y mi apellido,
Soy mi abuela,
soy mi viejo.
Soy la imagen del espejo
que me mira y no comprendo.
Soy mi ciudad,
soy mi calle,
soy mi gente,
soy mi pueblo.
Soy el eco de mis cantos,
de mis danzas,
de mis juegos.
Soy mi locura y mis risas,
soy lo irreal y lo cierto.
Soy la que vino de lejos,
la que habla con acento.
Soy también esa otra lengua
que resuena en mis adentros.
Soy la que se va y regresa,
soy maleta y documento.
Soy yo misma cada noche,
soñando un futuro incierto.










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