Desde diversos puntos del planeta los pronunciamientos en contra del bloqueo genocida de Estados Unidos a Cuba han cobrado fuerza. Aquí, las palabras íntegras de Greta Thumberg.
La situación de Cuba hoy es particularmente grave. La isla atraviesa una crisis que se manifiesta en apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades crecientes para garantizar servicios básicos. Estas condiciones no surgieron de la noche a la mañana. Comprender la realidad cubana exige algo más que repetir consignas o juicios simplistas.
Un año más se realiza en La Habana la Marcha de las Antorchas, pero esta vez con un significado diferente: más allá de ser un homenaje al libertador de Cuba, José Martí, y pensador de Nuestra América, representa la unión de un pueblo en medio del dolor, la incertidumbre y la amenaza de una invasión estadounidense.
Delegaciones de 23 países participan en el frente al poder que divide, la solidaridad une; frente al silencio impuesto, la palabra compartida nos salva y exigir el fin del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos.
El bloqueo lleva más de 60 años y nuestro pueblo se mantiene de pie, a pesar del persistente ataque a nuestras más elementales condiciones de vida que han causado daños casi indescriptibles y de manera genocida. Pero, sin duda caerá estrepitosamente.
Recientemente el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, expuso los daños cuantificados del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos provocó a Cuba, entre marzo de 2023 y febrero de 2024, que ascienden a 5 056.8 millones de dólares, en un período tan breve, pero marcado por los esfuerzos de la Mayor de las Antillas para recuperarse de los dos años de pandemia de Covid-19 que causaron millones de muertes a nivel global.
Una estrategia de asfixia de seis décadas, más el cerco de guerra económica de los últimos cuatro años, unido a la ausencia de ingresos por turismo debido a la pandemia, han provocado en Cuba una aguda situación de desabastecimiento en todos los órdenes.










