Es interesante el fenómeno de “México me dueles” porque ya empezamos en colectivo a sentirnos víctimas de un todo, del sistema, del modelo económico, de la impunidad y este puede ser el momento en el que las políticas de gobierno pueden partir para implementar un cambio de ruta guiado por mejores modelos o sistemas de justicia.
Los jóvenes se cansan de escuchar el lema repetido ad nausea por sus mayores: que para olvidarse de sus propios problemas deben servir a los demás. Es un consejo que huele a sótanos mohosos y a farisaísmo. Yo era uno de estos jóvenes que piensan que uno pierde su libertad cuando se involucra demasiado con los demás.
En México, cinco de cada cien personas privadas de su libertad, son mujeres. Estas mujeres son consideradas como grupo vulnerable de la población, porque se encuentran en situación de reclusión en espacios que no cuentan con las condiciones mínimas que favorezcan su reinserción y por ser México un país marcado por la desigualdad de género y la violencia hacia las mujeres.






