Este movimiento por nuestros derechos políticos y sociales, sin bien no ha sido lineal, ha tenido altibajos, aparentes pausas y momentos álgidos, se ha mantenido vivo y actuante hasta hoy.

El corporativismo del que fue objeto el movimiento feminista yucateco durante el siglo XX quitó visibilidad a las mujeres que lo abanderaron, pero sería injusto negar el importante esfuerzo realizado por ellas para mantener vivas y vigentes las demandas históricas.