Una ruptura cultural y generacional

La noticia de la muerte de los llamados “íconos culturales” Diego Armando Maradona y Armando Manzanero, nos dan la oportunidad de observar las manifestaciones sociales que en torno a la despedida de estas figuras acontece. Por un lado, los grandes medios de comunicación comerciales aprovechan este tipo de noticias para atraer consumidores e incrementar la imagen fetichizada de ambos personajes, queriendo despojarlos de su carácter humano para glorificarlos en el santoral del ideal de la cultura machista, pues siendo ambos hombres y a pesar de sus comportamientos comprobados de misoginia, violencia física y acoso contra las mujeres junto a comentarios denigrantes sobre la dignidad de las mujeres expresados en diversos momentos marcaron su forma de ser, se les “exonera” de sus culpas o más bien se ocultan y niegan, manipulando a la opinión pública que en general ya de por sí ve en ambas figuras modelos a seguir, debido al bombardeo mediático que las acompañó por décadas, reproduciendo así el machismo y sustentando ideológicamente al patriarcado.

Nótense las reacciones compartidas muchas de forma inconsciente en las que se exalta en desmedida “las aportaciones a la humanidad” de ambos personajes. No debemos olvidar que el machismo es la expresión cultural actual del patriarcado y del capitalismo, por lo que su reproducción es indispensable para la continuidad de ambas estructuras social-económicas. Pero también, por otro lado, esas figuras “icónicas” van quedando superadas en la conciencia social de las nuevas generaciones que o no consumen los llamados “valores culturales” que representan o los cuestionan abiertamente propiciando la aceleración de la ruptura no sólo generacional sino sobre todo cultural, representando una nueva resquebradura en la anquilosada estructura del ya decadente patriarcado.

Los cuestionamientos a estas figuras sacralizadas en el canon patriarcal demuestran la fuerza y vigencia de las exigencias feministas, son parte del pulso que ejemplifica sus avances en la sociedad, sobre todo en las nuevas generaciones, que poco a poco van dejando atrás los “valores” del machismo y del patriarcado, propiciando el camino a la conciencia y al cuestionamiento intrínseco de la idea del hombre mismo, de la figura del macho, de la masculinidad y de sus roles y prácticas “legitimadas” en una sociedad injusta y en un sistema que comienza a ser superado. Al igual que en otras ocasiones, las críticas a los “íconos culturales” encuentran diversas formas de agresión como reacción defensiva del propio machismo, al interior de ellas puede atestiguarse que vienen en buena medida de hombres pertenecientes a generaciones que aún se arraigan a pensamientos patriarcales arcaicos y desvirtuados por la realidad y los reclamos sociales.

Es necesario reflexionar sobre los acontecimientos que transcurren ante nuestros ojos en plena entrada a la tercera década del siglo XXI, pues vivimos sin duda tiempos definitorios para el futuro de la humanidad, tal como hemos comprobado durante la pandemia del Covid-19. Presenciamos el cierre de un ciclo generacional mientras se rompen o acrecientan las brechas evidentes e insalvables entre quienes sostienen las viejas estructuras y quienes las cuestionan para transformarlas, generando el gran acontecer del cambio humano significado por la revolución cultural que se manifiesta y materializa principalmente ahora por los reclamos feministas en contra del machismo y del patriarcado.

Cristóbal León Campos
Cristóbal León Campos es Licenciado en Ciencias Antropológicas con Especialidad en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán. Integrante fundador de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América. Es editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura. Colaborador de Por Esto!, La Jornada Maya, Novedades de Yucatán, De Peso y diversos medios impresos y digitales. Coautor del libro Héctor Victoria Aguilar. Esbozo para una biografía (SEGEY. 2015), coeditor del libro Migración cubana y educación en Yucatán. Actores, procesos y aportaciones (SEGEY, 2015), autor de En voz íntima (Disyuntivas ediciones, 2017). Miembro de la Asociación Mexicana de Estudios de la Caribe (AMEC) y del equipo de promoción de Archipiélago. Revista cultural de Nuestra América (UNAM-UNESCO), miembro de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). Fue coordinador académico de la Casa de la Historia de la Educación de Yucatán de 2010 a 2019. Actualmente es Coordinador de la Cátedra Libre de Pensamiento Latinoamericano «Ernesto Che Guevara».