Hoy nos encontramos reunidos para conmemorar el sesquicentenario del natalicio del llamado Apóstol Rojo de Yucatán, Felipe Carrillo Puerto, por lo que nos referiremos más a las acciones realizadas a lo largo de su vida, que del infausto y reprobable hecho ocurrido la madrugada del 3 de enero de 1924.
Carrillo Puerto nació en Motul, Yucatán el 8 de noviembre de 1874. Sus padres fueron Justiniano Carrillo y Adela Puerto Palma tronco de una conocida y respetable familia de aquella población.
Realizó sus estudios primarios en su ciudad natal y el resto de su vida fue un destacado autodidacta y asiduo lector de libros, folletines, gacetas y periódicos de la época, lo que motivó su interés por los problemas de la sociedad, especialmente por los del campo, con el que tuvo un estrecho contacto desde sus años mozos pues se dedicó a la actividad agrícola y al comercio en la tienda de abarrotes propiedad de su padre.
Carrillo Puerto se encuentra vigente a pesar de haberse cumplido más de un siglo de su trágico fin, y hoy su obra y herencia social, es como la brisa fresca de la aromática mañana, ya que podemos ver que el legado de Carrillo Puerto fue importante para la transformación social en Yucatán en los años veinte del siglo pasado y su impacto tuvo alcance nacional que a un siglo de su muerte puede aún verse en ordenamientos sociales reivindicadores y la obra legislativa de nuestro país.
La obra social y política del gobierno del Apóstol Rojo Felipe Carrillo Puerto realizada en un período de meses, de 1922 a 1924, no obstante, aunque fue breve por el ilegal juicio y asesinato del prócer, su obra marcó un hito en la historia local y nacional, dados los importantes pasos en materia social, que en mucho se adelantaron en comparación con lo que en el resto del país se estaba haciendo.
Debe destacarse el hecho de que el proyecto carrillista se ocupó de manera global de todos los problemas de la vida sociocultural y económica de Yucatán y que, para materializar sus propuestas, tuvo que efectuar radicales transformaciones a la legislación local, dado que con ella se sentaban las bases de un nuevo estado de derecho, que reconocía las diferencias, pero que se oponía a tratarlas como desigualdades.[ii]
Como parte importante de su proyecto global para el estado, el campo educativo tuvo un papel relevante ya que reconoció que el presente y el futuro de una nación, solamente tienen posibilidades de existencia a través de la formación adecuada de sus individuos, ya que una sociedad bien instruida, es una sociedad crítica y creativa.[iii] Entre dichas obras estuvo la creación de la Universidad Nacional del Sureste antecesora de la Universidad que esta tarde nos cobija en su recinto más importante.
Felipe Carrillo inició su mandato atacando frontalmente la mayor y más acentuada crisis del proletariado: la ignorancia, pues pensaba que ninguna sociedad podía prosperar ni subsistir si no se cimentaba en la instrucción elemental; pero no en la educación tradicional que no fomenta valores, sino en aquella que alienta nuevas formas de organización social y de producción y que sea a la vez, generadora de valores morales y propicie la igualdad, la justicia y el amor a la patria.
En este aspecto, se preocupó principalmente por la instrucción del obrero y el campesino, pues insistía en que la educación a más de permitirle al sujeto una preparación para el mejor desarrollo de sus tareas cotidianas, elevaba su dignidad y le permitía ponerse de pie ante el yugo opresor y a no tener que aceptar esta condición inhumana y desigual de existencia, que era característica del país, y muy particularmente de Yucatán en aquella época, por lo que entre las primeras acciones de su gobierno fue instruir la traducción de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a la lengua maya.
Esta preocupación la hace manifiesta desde el primer momento de su mandato. A este respecto, decía Felipe Carrillo Puerto en lengua maya en su primer discurso desde el balcón central de palacio de gobierno después de la ceremonia protocolaria donde rindió protesta legal como Gobernador[iv] el 1º de febrero de 1922[v]: “Hay que fundar muchas escuelas, cuantas escuelas sean necesarias para que los niños y ustedes aprendan a leer, sobre todo, para que aprendan el castellano y puedan hacer valer todos sus derechos”.[vi]
Así el primer decreto: Ley de Educación Racional, promulgado en el Palacio del Poder Legislativo del Estado el 23 de marzo de 1921, establecía que la enseñanza que impartiera el Estado en las escuelas primarias, descansaría en el trabajo manual que desempeñaran los niños, con el único propósito de despertar su habilidad profesional e iniciar su desarrollo físico, con lo que se lograría una cultura integral.
Esta ley era resultante del Primer Congreso Socialista organizado en la ciudad de Motul[vii] y todas las propuestas emanadas de este Congreso fueron reiteradas y fortalecidas en el Segundo Congreso Obrero Socialista[viii] realizado durante el gobierno de Felipe Carrillo Puerto, que, entre otras cosas, hizo énfasis en la valía de la educación racionalista, como medio adecuado para la sólida formación de los socialistas yucatecos y el progreso económico, intelectual y moral de los mismos, así como en la importancia de la educación práctica como factor de mejoramiento social del proletariado,[ix] reiterando así la importancia de la educación para la transformación del hombre y de la sociedad yucateca.
Durante su primer período de gobierno la educación racionalista recibió un fuerte impulso, sin embargo, en 1923 la situación cambió completamente y por presiones de las autoridades federales su gobierno desalentó la práctica del método de enseñanza racionalista, dándoles preferencia a los métodos tradicionales.
Durante la administración carrillista se expidieron numerosos decretos y leyes, destacando las siguientes: Ley Agraria; Ley de Educación Racional, como se ha mencionado; Ley del Inquilinato; Ley sobre caminos públicos; Ley de Expropiación; Ley penal sobre Transgresiones Comerciales; Ley que Constituye el Patrimonio Familiar; Ley de Reforestación; Ley de Revocación de Mandato Público; Ley que establece el Museo Arqueológico; Ley del Divorcio y Decreto de Creación de la Universidad Nacional del Sureste, entre lo más destacable de su administración, institución hoy denominada Universidad Autónoma de Yucatán que hoy nos abre las puertas para la realización de esta emotiva ceremonia
A fines de 1923, año en que su gobierno ya había logrado afiliar a más de 75 mil personas a la Liga Central del Partido Socialista del Sureste, Felipe Carrillo Puerto, expidió un decreto por el cual facultaba a las Ligas de Resistencia a solicitar la expropiación de las haciendas abandonadas, disposición que le hubiera permitido entregar una cantidad importante de tierras a los campesinos. La ley fue denominada por los hacendados como la Ley despojo pues afectaba notablemente sus intereses económicos lo que arreció las críticas de este grupo contra la administración carrillista, por lo que aprovechando la rebelión delahuertista, el batallón local, traicionando a Carrillo Puerto lo persiguió, apresó, trasladó a la Penitenciaría Juárez y el 2 de enero de 1924, lo sometió a un Consejo de Guerra, que lo condenó a ser fusilado en compañía de sus hermanos Benjamín, Edesio y Wilfrido, así como Manuel Berzunza , Antonio Cortés, Rafael Urquía, Cecilio Lázaro, Daniel Valerio, Marciano Barrientos, Pedro Ruiz, Francisco Tejada y Julio Ramírez.
El fusilamiento se perpetró en el Cementerio General de la Ciudad de Mérida a las 04:45 horas.
Hoy la obra de Felipe Carrillo se encuentra representada en la juventud y la niñez yucateca, en ustedes jóvenes estudiantes hoy presentes en esta ceremonia.
Bien vale a la ocasión una frase de Felipe Carrillo Puerto: “Todas las ideas nuevas sufren muchos contratiempos, pero al fin se imponen por su bondad”. Bondad que se refleja en la posibilidad que hoy la sociedad les brinda jóvenes estudiantes.
Muchas gracias.
Nota: Discurso pronunciado por el Dr. Carlos Alberto Pérez y Pérez en ocasión del sesquicentenario del natalicio de Felipe Carrillo Puerto, realizado en el Edificio Central de la Universidad Autónoma de Yucatán el día 8 de noviembre de 2024.
[i] Fragmento de una carta dirigida por Elvia Carrillo Puerto al Dr. José Ingenieros desde la Ciudad de México el 10 de mayo de 1925. En: Revista de la Universidad Autónoma de Yucatán Nº 199 P.44
[ii] FERNANDEZ REPETTO, Francisco. “Trascendencia y compromiso: Felipe Carrillo Puerto en la historia y el presente de Yucatán” En: Revista de la Universidad Autónoma de Yucatán. N.º 204 P. 4
[iv] Mediante el decreto 386 de la XXVII Legislatura Constitucional fue declarado Gobernador de Yucatán para el período de 1922 a 1926. En: El Congreso del Estado 1823-1990. Historia del Poder Legislativo de Yucatán. P. 145.
[v] La toma de posesión tuvo características muy especiales. Después de realizar el tradicional juramento de cumplir y hacer cumplir la Constitución estatal, el líder socialista hizo lo mismo con los acuerdos de los Congresos Obreros de Motul e Izamal. Centenario del Palacio de Gobierno. P. 63
[vii] Se realizó entre el 29 y el 31 de marzo de 1918 y al mismo asistieron 144 delegados efectivos. En: SANDOVAL VIRAMONTES, Guillermo, MANTILLA GUTIÉRREZ, Jorge. Felipe Carrillo Puerto. Ensayo Biográfico. P. 121.
[viii] Se celebró en la ciudad de Izamal del 15 al 20 de agosto de 1921, atrasado por un año en virtud del zamarripazo. IBIDEM p. 123
Cursó la licenciatura en Ciencias Antropológicas en la especialidad de Historia y Licenciatura en español. Tiene Maestría en Ciencias Sociales y estudios de Maestría en español. Es Doctor en Ciencias de la Educación. Profesor y director en distintas escuelas de educación básica en Yucatán; docente y Director Académico de la Universidad de Oriente y Docente y Director Académico de la Universidad José Martí de Latinoamérica. Actualmente es director de la Escuela Secundaria Estatal “Adolfo Cisneros Cámara” y Docente de la Universidad Santander. Fue miembro de Primer Consejo Académico Nacional, para la Evaluación de la Educación Indígena en México, organismo entonces presidido por la Dra. Sylvia Shmelkes.
Recibió la Medalla “Raquel Dzib Cicero” 2016 y en 2019 el Gobierno del Estado de Yucatán lo designó como “Maestro Distinguido”.
Es Miembro de la Asociación Yucateca de Especialistas en Restauración y Conservación del Patrimonio Edificado A.C. (AYERAC); Integrante de la Comisión Internacional de Intercambios Académicos de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y del Caribe (AELAC), con sede en la Habana, Cuba y Miembro del Consejo Directivo de la “Asociación Carrillo Puerto y Yucatán”, A.C.
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