La vorágine, que es nuestra vida, nos lleva y trae al lugar en donde comenzó todo, al momento del estallido, del surgir, del brotar en el mundo, Yóok’ol kaab, a nuestro nacimiento.

Desde hace más de diez años, cada 3 de enero es un encuentro entre la vida y la muerte, una paradoja que se cumple en la coincidencia entre la celebración de un año mas mi vida y la muerte de Felipe Carrillo Puerto.

"La historia de Yucatán registra un lamentable acontecimiento en el año de 1933 en el municipio de Opichén, cuando soldados y policías del Estado mataron a más de cuarenta campesinos en este pueblo. Éstos se habían levantado en contra del gobierno traicionero y represor del profesor Bartolomé García Correa, quien ordenó la masacre con la consigna de capturar vivo o muerto a mi abuelo, señor Marcos Tzec Tut, respetado líder campesino y en ese entonces sargento de la Defensa Revolucionaria del Pueblo de Opichén, y valiente defensor de las ideas socialistas de Felipe Carrillo Puerto".