«Chocolate, pan y crema de cacahuate» de Alondra Cutz

Texto ganador del 2do. Lugar en el 10º Concurso de Dramlaturgia Express (2023) Todos las voces, todos los espacios, organizado por el Globo Arte y Cultura, A.C., en coordinación con Lectámbulos y la galería Rodolfo Gisner.

Personajes

Mar: 22 años.
Complexión delgada, morena de cabello café claro, mide 1.60 m.
Tímida, callada, gentil y coqueta.
Siente que puede ser ella cuando está con personas de confianza. Tiene un hermanastro llamado Alejandro. Adora los sándwiches de crema de cacahuate.

Alejandro: 25 años.
Fornido, atlético, mide 1.78 m.
Juega en un equipo local de basquetbol. Es moreno, de pelo castaño.
Gentil, alegre, gracioso y relajista. Su madre se volvió a casar recientemente y se volvió hermanastro de Mar.

Franco: 24 años.
Delgado, no hace ejercicio, mide 1.70 m.
Se la pasa estudiando. Chico rubio de pelo castaño. Vive solo. Ama los videojuegos y adora leer. Es alérgico a la crema de cacahuate.

Escena I

Progreso, Yucatán.  Franco y Mar caminan por el muelle queriendo llegar hasta el final de éste, ambos llevan ropa abrigada y tienen puestos sus cubrebocas, mismos que se quitarán al llegar a su destino. Mar carga una mochila en la que guarda un termo con chocolate, pan y crema de cacahuate. El agua del mar es negra por la oscuridad de la noche, la tenue luz de los postes es lo único que los ilumina. Ambos miran sus celulares.

Franco: Bueno, ya son las 10 de la noche del 31 de diciembre del 2019.

Mar: Todavía nos queda tiempo.

Franco: No, prometí que me iría antes de Año Nuevo.

Mar: Él no hubiera querido eso.

Franco: Ya hablamos de esto.

Mar: ¿Y si tanto te quieres morir por qué me trajiste contigo?

Franco: Es un símbolo romántico. Mi muestra más grande de afecto.

Mar se sienta y comienza a sacar las cosas para prepararse un sándwich. Franco se aleja y empieza a probar suerte con su equilibrio en la orilla del muelle.

Mar: Eres un maldito egoísta, eso es lo que eres.

Franco: Oye el mundo se fue a la mierda, no quiero estar encerrado toda mi vida, yo quería vivir y ni siquiera eso puedo hacer ahora. Las personas tienen que celebrar año nuevo, es para cerrar el ciclo de un año más en la tierra.

Mar: ¿Quieres un sándwich?

Franco: No, gracias. Sabes que soy alérgico al cacahuate.

Mar se levanta, quedando muy cerca de Franco.

Mar: Sólo es el pan.

Franco ríe, toma el pan y le da una mordida. Mar se aleja para regresar a su asiento y Franco se desconcentra al verla de espaldas, quiere abrazarla, pero el movimiento hace que resbale. Mar reacciona y deja que Franco caiga sobre ella, mientras lo sujeta con fuerza. Su movimiento frenético hace que la crema de cacahuate caiga al agua.

Franco: ¡Mierda! ¿Estás bien?

Franco, ayuda a Mar a levantarse.

Mar: ¡Carajo, Franco! No quiero que mueras.

Franco: ¡Yo tampoco quiero morir!

Mar: Entonces, no lo hagas. Ven vamos de vuelta al depa y no sé, abrimos unas botellas y…

Franco: ¿Jugamos: “yo nunca, nunca”? ¡No puedes reemplazarlo, Mar!

Mar: ¡Cállate! ¡Ni bien se fue y lo hicimos !¡Tres putos días te duró el luto!

Franco: ¡No me querías a mí, lo querías a él, maldita puta! Querías acostarte con…

Mar abofetea a Franco.

Mar: Yo lo amaba.

Franco: Yo también lo amaba.

Mar se acerca hacia la boca de franco. Le planta un beso.

Franco: Sabes a crema de cacahuate.

Mar empuja a Franco al agua.

Mar: Adiós, Franco.

Escena II

Nos situamos en un departamento semi vacío, hay cajas con artículos personales apiladas en la izquierda y derecha del cuarto. En el centro de la habitación se encuentra una pequeña mesa con un juego de jenga, vasos y tres botellas de alcohol. Alrededor de la misma hay tres amigos que están a punto de festejar año nuevo. Hay ocasionales cohetes de fondo.

Mar: Debimos empacar la tele de último.

Alejandro empieza a repartir los vasos e intenta abrir la botella.

Alejandro: Tranquila, para que queremos tele si con nosotros basta y sobra para entretenernos, además al rato ni caso le vamos a hacer. Hoy nos empinamos las tres botellas.

Franco: Coño, yo no limpió vómitos, advertidos están.

Alejandro se le acerca a Franco de manera que sus rostros quedan frente a frente, dejando la botella en la mesa. Mar los mira mientras abre la botella.

Alejandro: Wey, tú eres el primero en irse. Luego, ¿a quién le pides ayuda para cagar, eh?

Franco lo sujeta de la cara y le planta un beso. Un cohete explota a lo lejos.

Franco: Es que me amas, mi amor.

Mar llena los vasos a tope y una rebosa.

Mar: Lo siento, yo lo limpio.

Alejandro: No te preocupes, hermanita. Quedará peor al rato.

Franco: Bueno, ¿vamos a jugar o qué?

Franco saca las piezas y los tres se ponen a armar la torre.

Alejandro: Claro. Les explico. Si tiras una pieza te quitas una prenda.

Mar: Oye, pervertido, no acepté jugar eso.

Alejandro utiliza las piezas para explicarles el juego.

Alejandro: Estoy jugando. Elegimos el orden de los turnos dependiendo de quien tenga mayor edad. Yo de primero, luego Franco y Mar de último. Estos son los turnos para decir los: “yo nunca, nunca”… pero vamos a la inversa para sacar las piezas, es decir iría primero Mar, Franco y yo merengues de último. ¿Entienden?

Franco: Wey, vamos a quedar pedos. Me estás pidiendo demasiado.

Alejandro: Eso es lo divertido. Además es bastante sencillo. La persona que tenga el turno de los “yo nunca, nunca”. Habla, mientras la otra saca la pieza y el tercero escucha. Sí has hecho lo que se dice, bebes y si tiras la pieza también, pero lo interesante será que, por ejemplo… Mar dime un “yo nunca, nunca”.

Mar: eh, yo nunca, nunca he matado a alguien.

Un segundo cohete explota un poco más fuerte que el anterior.

Ambos miran a Mar y ríen.

Franco: Wow

Alejandro: Perdón si te puse nerviosa, pero dime uno en el que sabes que sí lo he hecho.

Mar: Yo nunca, nunca he besado a un hombre.

Alejandro: Perfecto. En ese caso ¡oh no! tiré la pieza. Ahora tengo que beber doble y contar la anécdota.

Mar: ¿Y si no tiro la pieza?

Alejandro: Sólo bebes, no tienes que contar nada.

Franco: ¿Y si tiro la pieza, pero no he hecho lo que dicen?

Alejandro: Tienes dos opciones. Inventarte algo o callar.

Mar: ¿Cuál es el chiste si no es verdad?

Alejandro: Mmm ver que tan cizañoso y mentiroso puede llegar a ser tu compañero de al lado. Ya sólo es un juego diviértanse.

Franco: ¿Alguien tiene hora? Por lo menos hay que brindar.

Mar: Son las 11 en punto.

Alejandro: Por un buen 2018.

Alejandro abraza a Franco y le aprieta los cachetes,  para después hacerlo beber.

Franco: ¡Bueno ya, inicien!

Comienzan a jugar, Mar se concentra en sacar la pieza.

Alejandro: Yo nunca, nunca me he tirado de un muelle.

Un tercer cohete hace que a Mar se le caiga la pieza.

Mar: ¿Qué dijiste?

Los cohetes se intensifican. Alejandro y Franco empiezan a reír e insinuarse a Mar. Cada vez que terminan sus frases Mar bebe de su vaso, con excepción de la última.

Alejandro: Yo nunca, nunca me he enamorado de mi hermanastro.

Franco: Yo nunca, nunca he querido cogerme al  novio de mi hermano.

Alejandro: Yo nunca, nunca he sentido envidia

Franco: Yo nunca, nunca he querido interferir en una relación

Alejandro: Yo nunca, nunca le he hecho daño a alguien a quien amo

Franco: Yo nunca, nunca…

Alejandro: Yo nunca, nunca he matado a alguien.

Franco y Alejandro le tiran a la cara lo que queda de la botella. Suena de fondo el 3… 2… 1… ¡Feliz Año Nuevo!

Oscuro.

Originaria de Progreso, Yucatán; ha participado en obras como “Fábrica de juguetes” (2019) y “Chicago el musical” (2022). Actualmente es alumna de la licenciatura en teatro de la UNAY. Formó parte del taller laboratorio "Territorios de Pax" en Centro Cultural Tapanco. Participó en el taller Internacional de Arte Vivo y Performance de La Pocha Nostra y en su alma mater ha expuso una ponencia intervenida bajo el nombre: “Manifiesto de poéticas actorales”, un trabajo de creación colectiva.