El fatalismo da risa: Apuntes de un escribidor

El próximo domingo 6 de junio serán las elecciones federales y estatales en nuestro país para elegir (o reelegir) diputados, senadores, presidentes municipales y gobernadores, por lo que ahora estamos en cierre de campaña. No sólo los partidos políticos están tirando la casa por la ventana, llegando incluso a realizar conciertos masivos para aglutinar a miles de personas en plena pandemia; también los analistas y comentaristas políticos están haciendo su cierre para tratar de incidir en la decisión de los votantes.

Es irritante ver cómo la falta de imaginación, propuestas y argumentos volvieron a ser los protagonistas en estas elecciones. Los partidos políticos apostaron por utilizar a figuras de la farándula para que el público otorgara su voto a un luchador o al participante de algún rallity show, que a hacer una reestructuración en su manera de vivir el poder. Y hay quien votará por el que sale en la tele, pero, a estas alturas de la contienda el público no es tonto, o al menos para convencerlo de retractarse se necesita más que una torta y un juguito o una luminaria otrora figura de la televisión abierta.

Técnicamente, las campañas políticas no sirvieron de mucho para que los ciudadanos decidieran a quién darle su voto, más bien sólo generaron basura, un aumento en el número de contagios por COVID-19 y una pérdida de dinero al erario por algo que fue realmente improductivo. Aunque también fue un pretexto para que el INE y el TEPJF sacaran el cobre, vetando a candidatos de Morena y haciendo caso omiso de la compra descarada de votos con tarjetas y despensas por parte de otros partidos. Entendimos en esta campaña que el árbitro también juega.

Pero lo que más sorprende es la falta de imaginación de los encargados de diseñar las estrategias de campana. Haber reciclado al jefe Diego o usar a Calderón o a Fox como figuras morales para las campañas prianistas fue contraproducente, un recordatorio de porqué no habría que votar por ellos. Lo mismo sucedía cuando los dirigenetes de PRI, PAN y PRD salían a declarar que la única opción para salvar al país de la inminente dictadura eran ellos, unidos en bloque claro. Marko, Alito y los Chuchos significaban para los indecisos, por su desfachatez y cinismo, una razón para votar por Morena. También es hora de renovar los discursos de odio, las maneras de generar miedo. De nueva cuenta se sigue con el discurso de que AMLO es un dictador, que seremos Venezuela, que si Morena referenda su mayoría en el congreso será el fin de la democracia y el dolar terminará a 35 pesos, llevándonos a la debacle financiera. La misma cantaleta que en el 2006 logró mantener vigente el modelo prianista, pero que viendo cómo nos fue en los sexenios de FECAL y EPN dejó en claro quiénes eran el verdadero peligro para México.

Pero este discurso rancio no es sólo por parte de los politicos, lo mismo sucede con los llamados analistas politicos, el 2 de junio Martín Moreno-Durán publicó en https://www.sinembargo.mx/02-06-2021/3982573 un texto de opinión donde señala: «Si gana Morena, se consolidará una dictadura personalista (de corte socialista/chavista)». Hay quienes están convencidos de que AMLO ejerce una dictadura al obligar a los empresarios a pagar impuestos y al hacer todo lo posible en negociar contratos alevosos que el gobierno anterior impuso, así como cuando quiere echar para atrás las reformas estructurales que se aprobó en el gobierno pasado, y hay quienes creen que los programas sociales que se elevaron a rango constitucional, el aumento al salario mínimo, además de otros programas sociales son una muestra de que este gobierno está pensando en los que menos tienen, tal y como se había prometido; por lo que hablar de dictadura, chavismo o comunismo, es incluso hasta benéfico como propaganda, ya no asusta eso del coumunismo porque cualquier cosa es mejor que el saqueo que se hizo en el pasado para que politicos y empresarios tuvieran sus cuentas en Andorra.   

El fatalismo pasó de moda; sobre todo, porque los argumentos son risibles, “si gana Morena, se continuarán eliminando a los contrapesos del hoy desbocado poder presidencial: INE, INAI, etc”, Moreno-Durán quiere hacernos creer que existen contrapesos, pero no los hay, existe una visible ambición de poner otra vez las manos en el botín llamado dinero público, pero decir que esas instituciones o el prianismo son un contrapeso politico es para carcajearse. El poder presidencial reside en la falta de calidad moral de los que se le oponen, que van despidiendo la misma podredumbre de siempre, faltos de autocrítica y de interés en el ciudadano común.

Ya dando patadas de ahogado, la opinión del articulista es que estas elecciones son desicivas ya que la democracia mexicana está en peligro, puesto que “…hasta 2018 estaba alejada de tentaciones dictatoriales”, cuando todos recordamos que en 2017 las elecciones del Estado de México perpetuó con ayuda del INE, la dictadura del PRI en la entidad con la imposición de Alfredo del Mazo. Nada más dictatorial que funcionarios como Loyola retando a cualquiera a que lo investigara con la promesa de “romperles la madre” ya que tenía tiempo y recursos o expulsar del país a un equipo alterno de forenses argentinos que desestimó con pruebas “la verdad histórica” sobre los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.

Si gana Morena, dice Martín Moreno-Durán “se acotarán las libertades individuales. El derecho de protesta. De libertad de expresión. De manifestación pública”, me parece que en Yucatán el gobierno de Mauricio Vila nos ha llevado a esa dinámica. No sólo por las medidas autoritarias impuestas por la pandemia, donde el abuso policial o las muertes de personas que ingirieron alcohol adulterado son secuelas que la población tuvo que sufrir; sino también con la represión y detención de seis mujeres en Merida durante la marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres en 2019, o la bomba de gas lacrimógeno con las que fueron dispersadas quienes marcharon rumbo al Centro Internacional de Congresos de Mérida, Yucatán, para protestar contra el gobernador Mauricio Vila, que presentaba su Primer Informe de Gobierno el año pasado.

Artículos como los de Martín Moreno, tan ramplones, que no difieren mucho con esas cartas de los intelectuales de Nexos y Letras libres, son los que incitan a votar por Morena, porque es visible que son personas que han perdido poder y dinero y en su desesperación recurren a la exageración y tergiversación de la realidad para recuperarlo. Me parece que estas elecciones hay que pensar bien el voto, porque hay Estados y municipios donde las cosas se tornan más difíciles, ya que Morena tiene candidatos reciclados del PRIAN, cuya mala fama y accionar está a la altura de sus contrincantes. Lo que sí es que los políticos deberían de pensar en cambiar de formula, porque a estas alturas el fatalismo da risa.

Ivi May Dzib
Director del Grupo “2012 TEATRO”. Estudió la Maestría en Dirección de Escena (ESAY) y la Licenciatura en Literatura Latinoamericana (UADY). Cursó el II Diplomado Nacional de Estudios de la Dramaturgia (INBA-CONACULTA) y el Diplomado Nacional de Dramaturgia de la Zona Sur (CONACULTA-ICY). Premio Estatal de la Juventud en el área artística 2007 y Medalla al periodismo cultural “Oswaldo Baqueiro López 2017”. Finalista del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo en 2005, 2009 y 2013. En el año 2010 fue ganador del II Concurso Regional de Creación Literaria Dante en el área de teatro. Obtuvo el primer lugar en la categoría B (lectores de hasta 12 años) en el Premio Estatal de Literatura Infantil “Elvia Rodríguez Cicerol 2011”. Premio Regional de Poesía “José Díaz Bolio 2014”. Primer lugar en el V concurso Nacional de Dramaturgia Altaír Tejeda de Tamez 2015. Ha publicado media decena de libros, su obra ha sido incluida en diversas antologías, revistas y suplementos culturales a nivel nacional.