Después de la elección del Prof. José González Beytia como gobernador constitucional por el Partido Socialista del Sureste (PSS) para el sexenio de 1946-1952, el presidente de la república, Gral. Manuel Ávila Camacho (1940-1946) le cambia el nombre al Partido de la Revolución Mexicana (PRM), por Partido Revolucionario Institucional (PRI). El candidato oficial del partido renombrado sería el Lic. Miguel Alemán Valdez (1946-1952), primer candidato civil después de la lucha armada a nivel nacional y quien sería recibido como el futuro presidente.
En Yucatán, el mandatario estatal González Beytia (el gobernador aún en turno no pudo asistir por un evento de fuerza mayor), junto con otros miembros del Partido Socialista del Sureste, apoyaron la campaña de Miguel Alemán. Uno de esos actos ocurrió el 5 de agosto de 1945, cuando intelectuales Alemanistas, junto con el gobierno del estado, honraron “La Memoria del Apóstol Carrillo Puerto”con corona de flores en el cementerio general de Mérida. A esta ceremonia asistieron Guillermo Ostos, Rubén Aguirre E, Francisco Serrano, Enrique Grande Ampudia, José María Galindo, Manuel R., de la Mora, Juan Pérez Abreu, Pedro González, Rafael Alcalá, entre otros.
En varios estados como Campeche, Guanajuato, Coahuila, el Estado de México, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Yucatán y la ciudad de México, los Alemanistas prepararon excelentes eventos logísticos para que las giras de Alemán Valdez fueran exitosas. En el caso yucateco, el PSS junto con el PRI nacional, promovieron el voto por el Lic. Miguel Alemán Valdez a través de los comités de propaganda. La intención tanto en la entidad como en el resto del país era promover la figura de Alemán, esto para que el día de la elección no hubieran sorpresas y asegurar el triunfo del Licenciado.
Finalmente, el día de la elección llegó y, tanto en Yucatán como en el resto del país, Alemán arrasó las elecciones; el 1º de diciembre de 1946, ante el H. Congreso de la Unión, tomó protesta como el presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. El sexenio de Miguel Alemán comenzaría con la ruptura de la lucha armada, pues su gabinete fue conformado por los licenciados y por Fidel Velázquez (ex dirigente la Confederación de Trabajadores de México, CTM) —entonces senador de la república. Con este equipo, posteriormente se inició la modernización del país, absorbiendo a los pequeños partidos regionales fieles al PRI, ya que el plan original de Alemán eran los cinco oros del país: el negro (petróleo), el amarillo (las minas), el blanco (el algodón), el azul (las playas) y el verde (el henequén).
En el caso de Yucatán, al principio las relaciones entre el gobierno federal y el estatal fueron respetuosas, pero mientras los sexenios de Miguel Alemán y de González Beytia avanzaban, hubo ciertas tensiones debido a la fibra de henequén. Eso surgió por el control de la empresa paraestatal Henequeros de Yucatán A.C., ya que dicha compañía al mando del gobierno estatal regulaba los precios en la entidad. Sin embargo, antes de eso, la Universidad Nacional del Sureste (UNS) -hoy Universidad Autónoma de Yucatán (UADY)- le otorgó junto con el gobierno del estado un reconocimiento al presidente Miguel Alemán. Pese a esto, las tensiones entre la administración estatal y federal no cesaron, pues el presidente le colocó un impuesto del 60% al henequén yucateco.
Posteriormente, la paz entre el gobierno de Yucatán y la federación se acabó cuando, en la oficina presidencial, Miguel Aleman Valdéz le hizo saber a José González Beytia, que el candidato oficial sería Tomás Marentes Miranda. González Beytia no lo acepta, renuncia (el sexenio fue terminado por Humberto Esquivel Medina) y se autoexilia en La Habana, Cuba. El 24 de octubre de 1951, en La Casa del Pueblo, Tomás Marentes Miranda fue declarado candidato no por el Partido Socialista del Sureste, sino directamente por el Partido Revolucionario Institucional. Las elecciones de diciembre fueron un trámite y el 1º de febrero de 1952 Marentes tomó protesta a la máxima magistratura del estado. Con ello y gracias al apoyo de Miguel Alemán, Marentes se volvió el primer priista en gobernar la ciudad y se dio comienzo al “Marentismo”.
La administración “Marentista” se vio opacada por actos de corrupción en el gabinete estatal; de la misma manera, la mayoría de los funcionarios fueron impuestos por el presidente Miguel Alemán Valdez. En el caso del Henequeros de Yucatán A. C., tuvo dos gerentes generales: Lorenzo Manzanilla y Juan Macaray Canan; estos dos personajes afectaron la economía henequenera al romper contratos comerciales con la corporación norteamericana Hanson & Orth, lo cual provocó el encarecimiento de la fibra de henequén en la entidad. De igual forma, durante el “Marentismo” hubo problemas con la UNS y los alumnos, debido al recorte del 68% del recurso a la máxima casa de estudios.
Finalmente, el 1º de diciembre de 1952, Miguel Alemán Valdez deja la presidencia de la república, cediendo el poder a Adolfo Ruiz Cortínez quien pondría final al “Marentismo” con la renuncia de Tomás Marentes y su reemplazo Víctor Mena Palomo. El Alemanismo, tanto en la campaña como en su duración y su final, es algo de relevancia en el estado. Como buenos yucatecos, debemos conocer el periodo Alemanista para saber más sobre esa etapa de la historia de nuestra entidad y del país.










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