La necesidad de reinventarse

"Bratislavia", La Tarara.

Trato de no limitarme. Como un niño. Pienso como un niño. Actúo como un adulto.

Cuando era pequeño tenía el poder de ver un poco más allá que los de mi entorno. Era mi principal virtud. Nadie podría decirme con 7 años lo que era normal o no, de hecho, nadie lo hizo. Cuando todo es orgánico en ti, todo es innegable.

Me gustaba construir piezas con elementos reciclados, usaba rotuladores y pinturas. Pensaba en el espacio. Utilizaba mis manos. Prefería lo abstracto a lo figurativo. A penas tenía miedo a expresarme. Me daba la libertad para observar y conectar con lo imaginable.

Así he crecido, tratando de mantener mi identidad, explorarla y llevarla hasta el final. Un camino largo, que continúo.

Cuando por fin pude elegir hacer estudios artísticos, por primera vez, tuve una profesora de diseño. Era bachillerato de artes. A ella le apasionaba lo que hacía, lo que contaba, lo transmitía con un gran poder. Nos hablaba de movimientos artísticos, de líneas de pensamiento y cómo a través de lo estético se ha logrado, a lo largo de la historia, transmitir la ética de una sociedad.

Seguí estudiando, pero no siempre sucedió esto. La mayoría de profesores, incluso en el arte, están limitados por el propio sistema de enseñanza o han perdido la capacidad para que la educación sea un organismo vivo. A veces, parece muerto e involutivo. Algunos profesores no tienen la pasión necesaria, ni siquiera el interés, por comprender de lo que hablan. Si lo hicieran, consumirían arte y además, escucharían a sus alumnos. Habría una construcción constante. Ningún curso puede acabar igual cada año.

Me dedico al diseño de escenografía. Es algo peculiar. Creo y dirijo la puesta en escena de proyectos artísticos y escénicos. Realizo iluminación, diseño espacios para danzar, hago videoarte y todo tipo de objetos. Me interesa el concepto de las cosas. Me encanta que algo inerte esté vivo, que los actores destruyan o construyan el espacio, que las personas intervengan y hagan suyos los objetos.

«El niño adefesio». La Tarara.

Sin embargo, a medida que creces, descubres que el mundo de los adultos se aleja cada vez más de valorar la imaginación, la creatividad, como una virtud. Como una herramienta fundamental para el desarrollo personal, emocional y, mucho menos, como una capacidad profesional.

La verdad es que nunca nos educaron para la creatividad. Las respuestas a un examen son correctas o incorrectas.  El modelo educativo no permite el error, mucho menos, la multitud de soluciones. El aula debería convertirse en un foro, una comunidad para la investigación. ¿Qué sucede cuando nada es blanco o negro?

Los adultos han olvidado el poder de la creatividad, en una era donde toca reinventarse sin la capacidad de haberse observado a uno mismo y a los demás por un momento. Mi generación ha vivido varias crisis que ha tenido que enfrentar a base de palos y ha olvidado a la creatividad, que promueve la libertad para encontrar solución a los problemas. Eso es lo que yo ejercitaba de pequeño cuando jugaba a construir o deshacer.

«Ronald». Videoarte

Nos han vendido la creatividad como un “don”. Algo que se tiene o no se tiene y que más bien, pertenece al mundo de los artistas, de aquellos considerados especiales.  En absoluto. Es verdad que los artistas son creativos, pero realmente, lo que han hecho, es poner en valor la virtud de la creatividad, para encontrar nuevas respuestas. Lo han hecho siempre. Han demostrado que existen otras perspectivas y se enfrentan a ellas. Puedes verlo en cualquier artista que te guste. Incluso te interesa su mundo interior y su vida personal, porque va ligada a su obra. La vida es nuestra obra. El artista es inseparable de la persona.

Probablemente si evalúas tu inteligencia, creerás que eres más inteligente que creativo. La realidad es que “inteligencia” y “creatividad” van siempre de la mano. Son conceptos complementarios. No puedes ser creativo sin actuar inteligentemente. Es más, la forma más elevada de pensar, es de manera creativa.

No hay que esperar a que todo vaya mal. Hay que tomar las riendas de la vida personal, emocional, laboral y tratar de ver siempre un poco más allá. Abrir los ojos. Ver lo bueno que hay siempre en nosotros. Hay que considerarse capaces. Hago este ejercicio todos los días.

«El niño adefesio». La Tarara.

En mi caso, me costó reconocerme como “Creativo”. Es decir, como profesional de la creatividad. Esto me sucedía porque es un término imponente, que demuestra que estás capacitado para generar algo nuevo. A todos nos supone un reto cambiar, evolucionar y rehacer lo que somos, pero la verdad es que la vida nos requiere esto constantemente; al salir de una relación, al abrir un negocio, al descubrir que el puesto que deseaste por años no te hace feliz. Así como al pintar sobre un lienzo en blanco.

La vida es un cambio constante. Hay que invitarse constantemente a cambiar.  Debemos reinventar lo que fuimos, lo que somos, lo que queremos llegar a ser.

Ahora ya sabes que eres una persona creativa. Úsalo.

Te invito a imaginar e imaginarte. Visualiza y evoca aquello que quieres o buscas. Cuestiónalo todo. Asume riesgos. Permítete la sorpresa. Observa y modifica lo que ya conoces.

La solución está en ti. Haz algo bueno y compártelo.

Escenógrafo y Creativo multidisciplinar. Licenciado en Diseño de Escenografía, con un Máster en Arte Contemporáneo, Idea y Producción, por la Facultad de Bellas Artes de Sevilla (España). Tiene experiencia en Teatro, Ópera, Cine, Audiovisual, Eventos, Museografía, Publicidad y Producto. Ha desarrollado proyectos en España, México, Polonia, Argentina y Rep. Checa, donde representó a España en la Cuadrienal de Escenografía de Praga 2015. Junto a Marie Delgado se ocupa de la dirección artística y la puesta en escena de la compañía española de danza-teatro “La Tarara”, con la que ha recibido varios premios internacionales como diseñador de escenografía e iluminación. Su influencia es el pop; Andy Warhol, Yayoi Kusama, Luis Barragán o David Bowie, quienes inspiran sus trabajos que siempre se desarrollan en base al estudio del color como eje central de mis diseños. www.josewparedes.com