Mi madre es un poema
a veces se inclina por barandales convexos
a recoger las lágrimas del niño que no escucha
otras veces se convierte en manantial
y de sus ojos brotan cascadas inmensas
por donde sus hijos nadamos contentos
Pero tiene también la magia
de convertirse en puerta
para dejarme entrar en territorios fantásticos
donde los cuentos se yerguen para caminar en su voz
y también ha habido noches en que se transmuta en velero
y por el mar me lleva a los sueños azules donde sirenas y náufragos cantan canciones de cuna
Mi madre es un poema










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