Mujer y revolución

Queridos lectámbulos:

En el mes de noviembre se conmemora la Revolución Mexicana, lo que nos da un pretexto para pensar en las ausencias y silencios de estos grandes hitos de la historia. Cuando se rememoran estos acontecimientos, suele suceder —por casualidad, causalidad o intereses—, que sólo se hace énfasis en los momentos de inicio y culminación de los mismos. Sin embargo, hubo un antes, un en medio y un después que se pierden junto con los muchos nombres de quienes participaron con acciones de suma importancia.

Uno de los silencios más recurrentes se da en torno a las mujeres. Si revisamos la historia, no es extraño encontrar que la lista de héroes nacionales está plagada de hombres ¿Y las mujeres? Por fortuna, son cada vez más los investigadores e investigadoras que dirigen sus estudios a visibilizar la participación femenina, la cual ha sido fundamental para alcanzar el triunfo de estos movimientos sociales.

Parece increíble que de las mujeres de la Revolución Mexicana sólo se recuerde Adelita, “que además de ser valiente era bonita”, como dice la canción, pero ésta no dice que se llamaba Adela Velarde, quien desde muy joven se enlistó como enfermera de la Cruz Blanca y salvó muchas vidas; así como otras llamadas “adelitas” que no sólo acompañaban a sus hombres en combate sino que pelearon como soldaderas, fueron también despachadoras de trenes, telegrafistas, enfermeras, comandantes, generalas y estrategas de los ejércitos revolucionarios; algunas, incluso, fueron escudos humanos durante las batallas.

Basta decir que el dobladillo de la vestimenta femenina sirvió para guardar y trasladar clandestinamente documentos, cartas y objetos sin que estos fueran vistos. Por ejemplo, en la Revolución Mexicana “algunas mujeres fueron mensajeras, también conocidas como correos, encargadas de recibir y entregar correspondencia de manera secreta. Fue una actividad de alto riesgo porque el enemigo podía interceptar las cartas. Algunas mensajeras ocultaron documentos en cañas de azúcar huecas o en los dobladillos de las faldas” (Rodríguez-Mayoral: 2015, 135). Tal es el caso de Rosa Torre González, primera regidora electa de México en un tiempo en que las mujeres no tenían derecho al voto, revolucionaria maderista y espía contra el líder golpista Victoriano Huerta, quien fungió como mensajera secreta en el movimiento socialista de Felipe Carrillo Puerto, en correspondencia a su cercanía con Elvia Carrillo Puerto y a quien ayudó a establecer la Liga Rita Cetina Gutiérrez.

Es por eso, que en este noviembre en que también se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Lectámbulos dedica su décimo quinta edición a las mujeres y sus luchas que, desde las más cotidianas, van construyendo la historia.

Verónica García Rodríguez
Mérida, Yucatán, México.

Verónica García Rodríguez
Nació en Mérida, Yucatán el 3 de enero de 1978. Licenciada en Educación Secundaria con la especialidad en Español por la Escuela Normal Superior de Yucatán y Maestra en Cultura y Literatura Contemporánea de Hispanoamérica por la Universidad Modelo. Diplomada en Competencia Lectora: un Enfoque para la Vida y el Aula (Tecnológico de Monterrey, 2013); Investigación Literaria con enfoque de estudios culturales (Univ. Modelo, 2008); Periodismo, protocolo y Literatura (IECY, 2004-2005) y Literatura y Crítica Literaria (ICY-Santillana, 2002-2003). Actualmente, estudia el Doctorado en Ciencias Filosóficas en la Universidad de la Habana. Narradora, poeta y editora. Ha recibido el Premio Estatal de Cuento Corto El espíritu de las Letras (2015); el Segundo Lugar del Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa (2005); el Premio Estatal de Poesía Joven Jorge Lara (2005) y la beca del Programa Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Yucatán (FOECAY- 2004). Becaria en dos ocasiones del Programa de Fomento y Coinversiones Culturales del Fondo para la Cultura y las Artes en 2006 y 2016, la primera por su proyecto Palabra Viva (2005-2008) para mujeres internas, jóvenes acusados de delitos violentos y enfermos de VIH y SIDA internos en el Cereso de Mérida. La segunda, fue por el proyecto Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo que tejió un puente de memoria a partir de la palabra entre hijas, madres y abuelas de cuatro comunidades mayas de Yucatán. Es presidenta de Zedík, A. C., miembro del Centro Yucateco de Escritores, A. C. y miembro distinguido del Colegio de Profesores de Educación Básica de Yucatán, A. C. por su labor educativa dirigida generar estrategias de fomento a la lectura con niños, como el proyecto Kanules del Mundo Maya (2012-2018) y públicos vulnerables. Titular la cápsula radiofónica A salto de página, en Grupo Rivas dentro del noticiero Arcadio en la Radio, un breve espacio dedicado al placer de la lectura (2013-2016). Ha participado como ponente y conferencista en diversos encuentros y coloquios nacionales e internacionales de escritores y de educación. Coordinadora fundadora de la Escuela de Creación Literaria del Centro Estatal de Bellas Artes y de su programa de formación (2008-2011), así como del programa Biblioteca Básica de Yucatán de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de Yucatán (2009-2013) y de la Unidad Editorial de la misma Secretaría de 2013 a 2018. Creadora y organizadora del Foro Regional Educación y Cultura, con el tema En los espacios que habitamos en octubre de 2014 y La filosofía y la imaginación en las lenguas originarias de América en 2016; asimismo del Coloquio Internacional de Filosofía de la Ciencia y de las Grandes Ideas en octubre de 2015 y que en su emisión del 2017 llevó el subtítulo Cosmogonías de los pueblos vivos de América; y el Seminario Internacional de Periodismo que reúne a colaboradores del periódico Por Esto!, evento que se realiza desde 2015. Directora editorial del suplemento infantil MUNDOS del periódico Por Esto! (2016-2020) donde también publica artículos periódicamente. Entre sus publicaciones se encuentran Cartas a Sofía, epistolario filosófico para niños publicado por entregas en el periódico Por Esto!, el libro digital Ko’olelo’ob, migrantes del tiempo, hijas, madres y abuelas escribiendo la memoria (FONCA, SEGEY/2017), la colección infantil interactiva Kanules del Mundo maya (SEGEY/2012-2018), el libro de cuentos Vestido rojo y sin tacones (H. Ayuntamiento de Mérida/2008) y Memorias de mujeres en prisión y otros relatos (ICY, Zedík/2006), entre otros.