Nuevamente en esta etapa de la historia las mujeres han sido ignoradas y es poco conocido el importante papel que desempeñaron algunas mujeres como Elvia Carrillo Puerto y Rosa Torres, entre otras.

Las migraciones. Las despedidas. Las lágrimas de aeropuerto. La decisión de cerrar la puerta y cruzar la frontera. Los papeles, los permisos, el hueco en el estómago al saber que tienes una visa de turista cuando a lo que vas es a trabajar.

En su gran mayoría las mujeres latinoamericanas vivimos bajo regímenes patriarcales capitalistas que han originado profundos niveles de desigualdad social, explotación, e injusticia social, donde somos nosotras quienes más sufrimos pobreza, discriminación y violencia.

Los comunicadores tienen que desprenderse de las concepciones patriarcales que practican consciente e inconscientemente, de manera que adviertan con su pensamiento crítico a la población cubana de cuáles son los obstáculos que frenan las relaciones de género y cómo entre todos podemos desterrarlos.

Es interesante la paradoja que esta situación implica: el encierro resultado de un privilegio y la esclavitud laboral que nos obliga a salir, lo que nos lleva a reflexionar sobre los diferentes muros físicos y sociales que nos aprisionan.

No es lo mismo leer en libros académicos la intensión patriarcal de invisibilizar nuestro importante papel en la historia que conocer el enorme templo de Hatshepsut de la dinastía XVIII de Egipto, la faraóna que reinó de 1490-1468 a. C. en una de las etapas más importantes del florecimiento de la cultura egipcia.

¿Quién no ha subido una foto cuando los días depres necesitamos una inyección de autoestima? Como si cien likes pusieran de manifiesto lo que yo valgo. ¿Cuánta responsabilidad damos al otro?

Encontramos una riqueza sin igual: mujeres que han dado su vida en las tablas, mujeres que han desafiado las tradiciones, que han ido contracorriente y que han sido un parte aguas en la historia de sus familias, comunidades, estados, países.