Quiero sangrar en un parto
Y verter sobre la tierra
Las mujeres de mi vientre
Y la voz de mi cabeza.
Mis pechos serán la fuente
del manjar color de nube
y seré madre y nodriza
de demonios y querubes.
Quiero ser la cortesana
que agazapada en su escoba
va esparciendo por el aire
los secretos de su alcoba.
Quiero ser la reina negra
que por las noches escapa
para romper las cadenas
que esclavizan a las blancas.
Yo desvestiré a la luna
y su desnudez de plata
abrirá paso a mis fieras
pintando filo en sus garras.
Voy a guiar esta noche
una tropa de guerreras
astutas como las lobas:
hijas todas de la Tierra.
Incendiaremos la aldea,
arderá tu piel de hombre
y en el viento, las cenizas
desdibujarán tu nombre.
Y seré yo quien me ciña
la corona de laureles,
que cubran las cicatrices
que han espinado mi frente.
Desenterraré una espada
para cortar mi cabeza
y ser mi propio verdugo
o celebrar mis proezas.
¿Desprecias mi profecía?
¡Posa tu mano en mi vientre!
Las que entre tus dedos vibran,
son mil voces de mujeres.
Poesía Las mujeres de mi vientre de Ricardo Mena Rosado










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