Quince años

Nuestras palabras están enraizadas porque somos de la tierra. La vorágine, que es nuestra vida, nos lleva y trae al lugar en donde comenzó todo, al momento del estallido, del surgir, del brotar en el mundo, Yóok’ol kaab, a nuestro nacimiento. Y ese ir y venir, desenrollando historias, hace que nuestro aprendizaje no tenga fin, que ocurran metamorfosis frecuentes, que reparemos lo mal hecho y pulamos, dando más brillo a lo que es más útil y nos acerque a nuestra meta: el buen vivir para todas las personas, utsil kuxtal ti tulaakal wiinoko’ob.

En esta ocasión decidí platicar con los y las lectoras de Lectámbulos compartiendo unas reflexiones que surgen con motivo de mis quince años, sí, de mis tres lustros como cronista de Noj Kaaj Santa Cruz Xbáalam Naj, proceso en el que como si fuera una eterna espiral, hemos re escuchado las voces de los abuelos, leído la memoria de nuestros ancestros; reconocer también algo o mucho de lo escrito sobre nosotros, de nuestra historia, reinterpretarla y ofrecerla no solo como tesis, sino como la versión de los hijos que somos de nuestra tierra, k’luumila’.

Lejos de la controversia y el debate, hemos procurado rescatar y difundir las pocas versiones históricas que se apegan a la máxima de “primero en tiempo, primero en derecho” para que la dignidad y la resistencia sigan permeando el esfuerzo colectivo por lograr el resarcimiento a nuestros pueblos que padecen aun el colonialismo.

En nuestra historia no hay lugar para dar o aceptar un ofrecimiento de perdón sin restitución, menos lo habrá si los descendientes de aquellos siguen gozando todavía de las riquezas saqueadas a nuestros ancestros, si continua la impunidad como aquella con la que realizaron acciones de exterminio contra nosotros. Pero estamos vivos, Kuxano’on. Aquí estamos, weyano’one’. Somos mayas, jach maayao’on. Así, por recordar y celebrar el largo proceso de resistencia maya, me han llamado por aquí “el cronista de la rebeldía”, y como no serlo si esta se manifiesta cada vez que empieza a ser olvidada por quienes siguen oprimiendo, despojando, discriminando, tratando de exterminar incluso a las personas que protegen nuestros derechos y territorios.

Cuando mis ancestros salieron de Chablé, antiguo asentamiento maya cercano a Bacalar, y migraron atravesando su territorio de oriente a poniente y viraron hacia el norte hasta establecerse en las cercanías de la antigua Ichkantijo’, repitieron la migración de sus ancestros que bajaron a la península de Yucatán provenientes de Kuchumatanes, el techo del mundo. Migrar hoy es igual de importante, lo es para todos, es un derecho, por nuestra historia propia es fácil para nosotros entenderlo.

En quince años de cronista más otros quince del retorno a nuestra tierra ancestral en los que nos desenvolvimos como periodista, promotor cultural y escritor, hemos visto la transformación y la aculturación, pero también muchos esfuerzos importantes por mantener vigentes nuestra lengua y cultura mayas esquivando lo no pertinente y aceptando lo que nos fortalece, entendemos la globalización, le sacamos provecho. Así, vimos también el inicio, transcurso y el fracaso de proyectos y megaproyectos impuestos; movimientos mayas campesinos que, pese a ser reprimidos, se manifiestan cada que es necesario; los pequeños avances en la restitución a la que tenemos derecho como nuestra Universidad Intercultural Maya; el renacer de la sabiduría y filosofía de nuestros ancestros en las poesías, literatura, cantos y danzas de la juventud maya y de quienes deciden sumarse a nosotros los masewales, los cruzo’ob (cruces). Vimos también nuevamente la afrenta, la provocación y el desafío insultante de quienes desde el poder y desde las élites, insisten y continúan el despojo con la imposición de sus megaproyectos olvidando a los que son dueños legítimos de este territorio: nosotros, to’on.

Tal vez resulta incomprensible para algunos o para muchos esta reflexión del cronista, no lo sé, pero si desean comprender mejor lo que pienso, hablo y escribo les invito a leerme en nuestros libros: “Xbáalam Naj 500 años después” (Antero Ediciones, 2019); “En busca de María Uicab” (Ed. El nido del fénix, 2020) y el próximo a salir titulado “Un día como hoy. Efemérides Peninsular”, así como a consultar la página elcronistafcp.org. Mientras tanto, les aseguro que mi dignidad y rebeldía, mis afirmaciones, provienen de la fortaleza que nos da la comunidad, del orgullo de nuestro origen y linaje, de saber que las nuestras son palabras enraizadas, porque somos mujeres y hombres del maíz, Ixi’im, personas de esta tierra nuestra.

Carlos Chablé Mendoza
Es promotor cultural, escritor y cronista de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, México. Premio Estatal de Periodismo 2000 en Quintana Roo. Fundador en 1988 del Centro Quintanarroense de Desarrollo, AC (Ceqroode) ; en 2002 co-fundador de la Academia de la Lengua y Cultura Mayas de Quintana Roo, AC (Acamaya), ambas asociaciones con sede en Carrillo Puerto. Obtuvo el Premio Estatal de Periodismo en Quintana Roo en el año 2000 Participó en 1991 en la constitución del Consejo Maya Peninsular 500 años de Resistencia. Conferencista sobre movimiento indígena y cultura maya en el Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, España en 1993. Fue coordinador editorial de la revista cultural Nikte T’aan (2001-2004) Miembro de la Junta encargada de la organización de los Encuentros Lingüísticos y Culturales del Pueblo Maya realizados en México, Belice y Guatemala (entre 2005-2008). Corresponsal de medios nacionales y regionales como Notimex y Diario de Yucatán; productor y conductor de programas de radio de la Casa de la Cultura de Felipe Carrillo Puerto hasta 2013 Fue regidor del ayuntamiento de F. Carrillo Puerto 2011-2013. Autor del libro "Xbáalam Naj 500 años después". Ed. Anteros, septiembre 2019. Coautor de “1974. Diálogos de esperanza. Memoria de lucha de clases en Yucatán”. Colegio de antropólogos de Yucatán. 2014. Incluyeron su obra en “Mujeres de roble. Retratos de mujeres mexicanas”. Imágenes del concurso de fotografía Demac 2008 y es coautor de "En busca de María Uicab, reina y santa patrona de los mayas rebeldes"