El trabajo de Solórzano presenta gran anchura temática: pasa de la pasión cárnica, atraviesa las historias familiares (los años que transcurren desde una mirada infante y recalan en una mirada cuidadosa como el de una madre), en su obra se palpa el deseo, como la indiferencia, el abandono, la consumada felicidad, y todo visto siempre desde el sentirse poeta, desde el saberse escritora en constante dedicación…

Las migraciones. Las despedidas. Las lágrimas de aeropuerto. La decisión de cerrar la puerta y cruzar la frontera. Los papeles, los permisos, el hueco en el estómago al saber que tienes una visa de turista cuando a lo que vas es a trabajar.