El pueblo y la nación palestina ejercen día a día su derecho a existir, lo defienden, y nosotros, el resto del mundo, debemos redoblar las fuerzas, reagrupar las voces y seguir denunciando por todos los medios el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y la bestialidad inhumana que hoy se llama sionismo israelí e imperialismo estadounidense. Entramos a un nuevo año, 2025, un periodo temporal crucial, donde la beligerancia se incrementará y los pueblos tendremos que tender puentes de solidaridad e internacionalismo más duraderos para resistir con mayor fuerza.
No se trata de defender a gobiernos ante lo que acontece, pero sí se trata de defender a los pueblos que constituyen las naciones, y ahora la beligerancia sionista e imperialista de Occidente se llena aún más las manos de sangre, en una alarmante crisis de humanidad que nos acerca más al abismo
El patrón es claro: desde su primer mandato como primer ministro en 1996, Netanyahu ha trabajado sistemáticamente para sabotear cualquier posibilidad de una solución negociada al conflicto. Su oposición fundamental a la solución de dos Estados no se ha limitado a la retórica: se ha manifestado en acciones concretas diseñadas para hacer imposible cualquier acuerdo de paz viable.
En Yucatán el clamor por Palestina se hizo escuchar al realizarse una marcha y un mitin de solidaridad y de rechazo al genocidio y a los planes de guerra imperialista, acto organizado por el Comité de Solidaridad con Palestina – Yucatán, conformado por diversas organizaciones políticas y culturales en resistencia y por personas que buscan generar conciencia sobre lo que realmente pasa en Palestina y en Medio Oriente
El indiscriminado ataque sionista a Palestina, Yemen, Irán y Líbano, sólo muestra esa insaciable sed de muerte de Netanyahu, quien es, sin duda, el mayor criminal de lesa humanidad del siglo XXI
Las grandes empresas armamentísticas, han aumentado hasta un 500% de los valores de sus instituciones y todo es con dinero de los norteamericanos y de Occidente.
Otro aspecto importante es que ya se habla de la posibilidad de establecer sanciones a quienes apoyen las campañas bélicas e ilegales de ocupación por parte de Israel en los territorios legítimos de Palestina.
Las manifestaciones de rechazo a la guerra se incrementan en Israel, ya que tras la muerte de seis rehenes las voces inconformes se hicieron escuchar y se movilizaron para repudiar al gobierno de Benjamin Netanyahu, que sigue empeñado en cometer más genocidio en Palestina, haciendo caso omiso al reclamo popular de su propia nación.
En estos diez meses transcurridos Israel ha bombardeado con tal descaro a por lo menos cinco países, como son Palestina, Siria, Líbano, Yemen e Irán, sin que esto traiga como consecuencia la implementación de sanciones económicas o políticas, restricciones comerciales o la aplicación de leyes del derecho internacional
el Ejército de ocupación de Israel ha asesinado a más de 300 atletas palestinos de diversas disciplinas, muchos de los cuales participarían en estas Olimpiadas, por eso la Delegación Olímpica Palestina estuvo integrada por menos de una decena de deportistas













