"La historia de Yucatán registra un lamentable acontecimiento en el año de 1933 en el municipio de Opichén, cuando soldados y policías del Estado mataron a más de cuarenta campesinos en este pueblo. Éstos se habían levantado en contra del gobierno traicionero y represor del profesor Bartolomé García Correa, quien ordenó la masacre con la consigna de capturar vivo o muerto a mi abuelo, señor Marcos Tzec Tut, respetado líder campesino y en ese entonces sargento de la Defensa Revolucionaria del Pueblo de Opichén, y valiente defensor de las ideas socialistas de Felipe Carrillo Puerto".

—Mi padre intentaba apartarme de los libros, en cuanto me veía con uno en la mano… me buscaba tareas, fueran o no necesarias-, escribió Tara al recordar a su progenitor, un fanático mormón supremacista blanco y afecto a las armas...

En los días previos a su entrada al convento, conoció a Pedro, un joven bastardo de un importante personaje novohispano que era aspirante a fraile Agustino. Aciago día para ambos, ya que aun cuando fueron escasas las horas que hablaron, ambos quedaron prendados el uno del otro.