Las medidas económicas que en su mayoría han desencadenado las protestas, aparecen como la punta de lanza de una crisis sistémica que el capitalismo latinoamericano viene arrastrando,

“La guerra que los norteamericanos pensaron que luchaban contra el Talibán, no era la guerra que los aliados afganos peleaban. Esto hizo que la guerra de EEUU, como cualquier otra aventura neocolonial similar, estuviera condenada desde su inicio”.

Una estrategia de asfixia de seis décadas, más el cerco de guerra económica de los últimos cuatro años, unido a la ausencia de ingresos por turismo debido a la pandemia, han provocado en Cuba una aguda situación de desabastecimiento en todos los órdenes.

La esperanza es uno de los elementos motores de la historia humana y sus formas son variadas, pero en su interior, refiere sin titubeo elementos que aglutinan sentimientos puros por el bien común.

El régimen neofascista de Iván Duque ha decretado el “máximo despliegue de asistencia militar a la policía” en ciudades como Cali y el departamento del Valle del Cauca, llegando ya a, por lo menos, 59 personas asesinadas por la represión ejercida contra los manifestantes colombianos tras un mes de protestas.