Preludio al nuevo plan humanitario de EEUU que Cuba nunca solicitó. Primera parte.

“La guerra que los norteamericanos pensaron que luchaban contra el Talibán, no era la guerra que los aliados afganos peleaban. Esto hizo que la guerra de EEUU, como cualquier otra aventura neocolonial similar, estuviera condenada desde su inicio”. Así encabezó Adam Nossiter su artículo “La guerra afgana de EEUU: ¿una derrota anunciada?”,  en la edición del New York Times del 21 de agosto.

Este pecado lo repitió EEUU cuando intentó recientemente imponer en Cuba sus lógicas propias de gobernar democráticamente. Consistió en  promover una “ayuda humanitaria” para resolver la supuesta crisis de gobernabilidad,  desconociendo lo que aquí acontece.

Resumiré en dos artículos una historia cercana de dos planes que, con fines similares, desarrollaron los Estados Unidos en la primera década de este siglo: el “Informe al Presidente de los Estados Unidos”, que elaboró en 2006 la segunda Comisión para Ayuda a una Cuba Libre (CACL) que designó el presidente George W. Bush

[1], y los documentos  publicados dentro del proyecto “US Policy Toward Cuba in Transition” de la Brookings Institution entre 2008 y 2009.[2]  [3]

De ellos sólo referiré sus propuestas de cómo gobernar durante la “transición hacia la democracia” y cómo enfrentar las necesidades urgentes de la población.

Antes recordaré que desde fines del siglo XVIII las administraciones de EEUU  emitieron declaraciones y doctrinas sobre su derecho para amoldar los destinos de Cuba.[4]  A partir de la primera intervención militar de Estados Unidos en la Isla, en 1898, los dirigentes norteamericanos usaron sus instituciones académicas para afinar estas intenciones. Tres aproximaciones eruditas que sirvieron de base a las estrategias gubernamentales a lo largo del siglo XX fueron: Problemas de la Nueva Cuba, elaborado por la Foreign Policy Association en 1935[5]; el Report on Cuba, presentado en 1951[6]  y  los programas Santa Fe I y II,  que fueron redactados en 1980 y en 1988, respectivamente, por el Council for Inter-American Security.[7]

Los autores de los dos primeros informes recogieron informaciones sobre la sociedad cubana in situ, porque así lo permitió la condición neo colonial de Cuba. Diagnosticaron detalladamente el estado de la sociedad cubana y propusieron medidas para reorientar su curso con vista a mantenerla dentro de la esfera de influencia de EEUU. Ambos los formularon en momentos en que las fuerzas de izquierda cobraron auge en la vida política cubana. El primero lo elaboraron inmediatamente después del derrocamiento de Gerardo Machado, cuando los movimientos populares y antiimperialistas en Cuba ganaron terreno y el gobierno norteamericano quiso borrar todo recuerdo de sus vínculos con la dictadura machadista. Su elaboración y publicación coincidió con el golpe de estado del 4 de septiembre que dirigió Fulgencio Batista, devenido en el “hombre fuerte de los Estados Unidos”. El Report on Cuba  apareció en medio de las elecciones presidenciales de 1951 que pronosticaron el triunfo del candidato ortodoxo de ideas revolucionarias Eduardo Chibás. Meses después de la publicación de este informe, conocido como el Plan Truslow, Batista dio su segundo golpe de estado y cancelaron las elecciones. 

Desde 1959 los diagnósticos y las propuestas de instituciones académicas norteamericanas dirigidas a cambiar la situación cubana no pudieron recopilar informaciones sobre el terreno. Así sucedió con los documentos Santa Fe I y II, que caracterizaron la situación de América Latina en dos momentos de la década de los ochenta del pasado siglo para evaluar cuánto se había alejado la región de la política norteamericana bajo la ascendencia de la Revolución cubana. Pretendieron también predecir el curso futuro del proyecto socialista cubano, tanto al interior del país como en su influencia en la región. El segundo informe de Santa Fe recalcó el imperativo de destruir las influencias soviética y cubana en el continente porque, una vez que las ideas  del socialismo se enraizaran en el pensamiento y en la acción de las luchas por salvaguardar las identidades nacionales de los países del continente latinoamericano, entonces sería muy difícil combatirlas.[8] Un año después de su publicación el sandinismo perdió las elecciones y el campo socialista se desmembró. La URSS desapareció en diciembre 1991.

El Informe para el Presidente de EEUU de 2006

Este Informe declaró que EEUU iniciaría la transición cubana hacia la democracia  cuando designara al Gobierno Cubano de Transición (CGT). La comunidad internacional lo acompañaría para legitimarlo internacionalmente, y así garantizar tanto las libertades políticas y económicas, como la convocatoria a elecciones libres.

Procedo a demostrar que este documento prescribió sus recomendaciones “urgentes” a partir de concepciones norteamericanas.  

El Informe al Presidente de 2006 pretendió imponer en Cuba un Gobierno para transitar hacia la democracia creado y controlado por EEUU, que replicaría el modo de gobierno de este país, persiguiendo que los cubanos acudieran a las elecciones multipartidistas en un plazo de 180 días.

Marta Nuñez

Según el Informe, la educación cubana copió totalmente los patrones docentes soviéticos y nunca llegó a los sectores más desprotegidos. Con la asistencia de la OEA, EEUU sustituiría los textos por otros “materiales instructivos temporales”, y contrataría maestros  de la Asociación Nacional de Educadores Cubano Americanos. Aseguraría que los sectores vulnerables  accedieran a las aulas, entre quienes incluyó a personas que requieren educación especial, los presos liberados, los individuos con trastornos mentales, la población anciana, los jóvenes sin hogar y los que consumen drogas. Estimo que el documento proyectó las urgencias del sistema educativo de EEUU, para asumirlas como si fueran los apremios de la educación cubana.

Comparé las similitudes que hallé entre los textos del Informe de 2006 para Cuba y de varios documentos que la USAID emitió en 2003 para la “Asistencia Humanitaria a Irak”.

El boletín de prensa del 18 de marzo de 2003 “Planificación de la USAID para una Respuesta Humanitaria a Irak”  [9] incluyó las áreas en las que esta agencia le asistiría humanitariamente. El capítulo 2 del Informe de 2006 “Ayudando a los cubanos a responder a las necesidades humanitarias y sociales críticas” reprodujo las áreas mencionadas por la USAID. De ellas escogí “salud” e “infraestructura” para mostrar que sus contenidos parecen calcados del documento de la USAID.

El epígrafe sobre salud del Informe de 2006 repitió con la USAID que EEUU proveería  atención básica de salud para prevenir y tratar “enfermedades asesinas como la diarrea, las enfermedades respiratorias agudas y la prevención de la recurrencia del sarampión”. Los documentos de la USAID para Irak hablaron de emprender campañas para inmunizar a los niños menores de cinco años, mientras que el Informe de 2006 suavizó el lenguaje expresando que “continuaría las inmunizaciones de rutina de todos los niños y comenzaría la de aquellos que nunca han sido vacunados”, desconociendo que el sistema cubano de vacunación cubre a los niños desde su nacimiento. 

En “infraestructura”, la asistencia a los aeropuertos cubanos e iraquíes fue similar. Según la USAID, el aeropuerto de Bagdad resultó inoperable en 2003 debido a la falta de reparaciones y al saqueo continuado. Omitieron las afectaciones por el bloqueo prolongado de EEUU y los bombardeos de marzo de 2003. Refirió la urgencia de reconstruirlo para comunicar a Irak con la comunidad internacional. Los aeropuertos cubanos, según el Informe de 2006, requerían modernizarlos para que funcionaran con seguridad, tanto en sus instalaciones físicas como en los sistemas de tráfico aéreo. Pero, a diferencia del documento para Irak, esta  modernización  tenía el fin de servir al inmediato incremento en las comunicaciones entre Cuba y EEUU, que se produciría durante la transición. El Informe no manifestó que vincularían a Cuba con la comunidad internacional y desconoció que Cuba reconstruyó sus aeropuertos y construyó otros nuevos para responder al número creciente de turistas que llegaban a la Isla. Omitió que había vuelos diarios entre Cuba y Miami.

Resumiendo, el Informe al Presidente de 2006 pretendió imponer en Cuba un Gobierno para transitar hacia la democracia creado y controlado por EEUU, que replicaría el modo de gobierno de este país, persiguiendo que los cubanos acudieran a las elecciones multipartidistas en un plazo de 180 días para formar un gobierno que, sobre todo, asegurara una economía de mercado. Las acciones de emergencia para solucionar las necesidades críticas en Cuba fueron muy parecidas a las que concibieron para reconstruir al devastado Irak, sin explicar cómo procederían a largo plazo.

Desconocieron, una vez más, a la Cuba que anhelaron cambiar. Continuará.


[1]  Commission for Assistance to a Free Cuba, Report to the President, May, 2004. Colin L. Powell, Secretary of State, Chairman. Cuando el presidente Bush creo esta comisión en octubre de 2003 designó como su copresidente al cubano americano Mel Martínez, quien fungía como Secretario de Vivienda y que dejó este cargo para aspirar a un escaño en el Senado. También  incluí el document  Commission for Assistance to a Free Cuba, Report to the President, June 2006. Condolezza Rice, Secretary of State, Chair, Carlos Gutierrez, Secretary of Commerce, Co-Chair. http://online.wsj.com/public/resources/documento/cubareport0707.pdf

[2] “US Policy toward a Cuba in Transition. Simulation”.  The Brookings Institution. Washington. February 7, 2008.  “Understanding Cuba´s Leadership”. The Brookings Institution. Washington. March 4, 2008. “Toward a Cohesive Cuban Civil Society”. University of Miami. April 16, 2008.  Sección  “Cuba and the United States: Rethinking a Troubled Relationship”, en  Rethinking US-Latin American Relations. A Hemispheric Partnership for a Turbulent World, Report of the Partnership for the Americas Commission. The Brookings Institution. November 2008.  “US Policy toward a Cuba in Transition.  Roadmap for  a Critical and Constructive  Engagement. ”, The Brookings Institution. February 27, 2009.  “Use ´´Smart Power´´ to Help Cubans”,  Vicky Huddleston and  Carlos Pascual. The Miami Herald. February  24, 2009.  “Cuba: A New Policy of Critical and Constructive Engagement” . Report of the  Brookings Project on US Policy toward a Cuba in Transition. April, 2009.  Asimismo consulté el texto  “2008 Cuba/US Transition Poll. Institute for Public Opinion”, Florida International University. December, 2008.The Brookings Institution, The Cuba Study Group. 

[3] Utilicé para este trabajo mi artículo Núñez Sarmiento, Marta. “US Proposals for an Unwanted Transition in Cuba: A Critique”, Latin American Perspectives. Issue 197, July 2014. Volume 41, Number 4. Páginas 147-163.

[4]  Ver John Quincy Adams´Account of the Cabinet Meeting of November 7, 1823; President James Monroe´s Seventh Annual Message to Congress, December 2, 1823

[5]  Foreign Policy Association , New York, Problemas de la Nueva Cuba , Imprenta Cultural, La Habana, 1935.

[6]  International Bank of Reconstruction and Development (IBRD).  Francis Adams Truslow, Report on Cuba: Findings and Recommendations of an Economic and Technical Mission, Washington D.C., 1951. . Entre 1950 y 1953 el  International Bank for Reconstruction and Development (IBRD) , -que posteriormente se convirtió en el Banco Mundial-   financió y publicó otros Informes similares sobre Colombia , Guatemala, Nicaragua y México.

[7] Council for Inter American Security (CIS), Comité de Santa Fe. L. Francis Bouchey, Roger Fontaine, David Jordan, Gordon Sumner y Lewis Tambs, editors, Una Nueva Política Interamericana para los Ochenta, 1980. Council for Inter American Security (CIS), Una Estrategia para América Latina en los Noventa, 1988.  

[8] El documento “Una estrategia para America Latina en los noventa” editado por el Council for International Security (CIS) dice en la “Propuesta 5” titulada “El problema de los conflictos de baja intensidad”: “Las instituciones publicas y privadas de Estados Unidos deben de empeñarse en educar a los lideres comunitarios y de los medios de comunicación sobre la naturaleza y la estrategia marxista-leninista adaptadas por los nacionalistas a temas del subdesarrollo. El matrimonio del comunismo con el nacionalismo en America Latina proporciona el mayor peligro enfrentado hasta ahora por la región y por los intereses norteamericanos.”. Versión en español tomada de la revista Envío, ano 7, No. 90, 1988, Managua, Nicaragua. Página 27.    

Marta Nuñez
Marta Núñez Sarmiento (Cuba, 1946) Es socióloga y profesora titular y consultante de la Universidad de La Habana, de donde se retiró recientemente. Investiga cómo influye el empleo femenino en las relaciones de género en Cuba, así como las relaciones Cuba-EEUU. Es Máster en Sociología (Facultad de Ciencias sociales –FLACSO-, Santiago de Chile, 1971) y Doctora en Ciencias Económicas (Academia de Ciencias de la URSS, Moscú, 1983). Fue profesora invitada en universidades de República Dominicana, Suiza, Suecia, Estados Unidos, Canadá, España y Argentina. Imparte la asignatura “Género, raza y desigualdades” a estudiantes norteamericanos matriculados en el Programa Cuba del Consorcio de estudios avanzados en el exterior (C.A.S.A.) en La Habana. Imparte conferencias sobre “Relaciones de género en Cuba” a estudiantes universitarios norteamericanos durante sus estancias en Cuba. Ha sido consultora de género para agencias de Naciones Unidas (1988-2015), para la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional (CIDA) (2007-2009), para la Asociación de Estados del Caribe (1999) y para ONGs. Es fundadora de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana (1991) y del Casablanca Dream Group integrado por académicas feministas de países del Sur (2007). Fue experta del Consejo de Ayuda Económica (CAME) (Moscú 1978-1983) y consejera en la Embajada de Cuba en la Federación Rusa (1993-1997). Fue profesora invitada del David Rockefeller Center for Latin American Studies de Harvard (2010). Ha publicado en libros y revistas científicas de EEUU, Cuba, Canadá y otros países. Escribió la columna “Metodología de los por qué” en Unicornio de POR ESTO! (2018-junio 2020) Publicó el libro Yo sola me represento (2011). Ostenta la Orden por el Conjunto de su Obra Científica otorgada por el Rector de la Universidad de La Habana. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Agosto de 2020