A pesar de todo mantenemos la esperanza

I

La esperanza suele ser interpretada por una gran parte de la población como un sentimiento o una idea intangible, se asume como una forma de pensar el andar individual o colectivo, sin que esto necesariamente represente la posibilidad real de alcanzar aquello que se proyecta, dejando así en el terreno de lo insustancial el camino que por delante nos aguarda. Pero también la esperanza es ideada como algo posible por quienes hacemos de ella la razón de nuestros actos y la proyectamos más allá del terreno de lo inmaterial, para convertirla en nuestro objetivo de vida y razón esencial del porvenir que deseamos, y si bien no cabe duda de que aún así el sendero siempre tendrá instantes de incertidumbre y oscuridad, la confianza puesta en los actos colectivos revierte cualquier temor a lo desconocido. La esperanza es uno de los elementos motores de la historia humana y sus formas son variadas, pero en su interior, refiere sin titubeo elementos que aglutinan sentimientos puros por el bien común.

En estos tiempos aciagos que atraviesa la humanidad, resulta fácil dar paso a la desesperanza, aludiendo a lo complejo y adverso que lo inmediato nos ofrece, pero en realidad, es justamente ahora que enfrentamos una de las mayores crisis globales tanto económica, social y sanitaria, cuando se hace más urgente redoblar la esperanza y sobreponerla como bandera para que aliente nuestro quehacer colectivo, sin importar el esfuerzo requerido la ilusión de un mundo mejor sigue latente en los millones de seres humanos que luchan día a día por sobrevivir defendiendo sus derechos laborales y humanos, resistiendo al saqueo y la explotación, superando el individualismo enajenante que el capitalismo fomenta, organizándose en sus comunidades para frenar el extractivismo depredador de los recursos naturales y el despojo de sus tierras, entre muchas otras laceraciones que el sistema ha impuesto como condición natural para su propia existencia.

II

En Perú al fin ha tomado posesión el nuevo presidente, Pedro Castillo, en el marco del Bicentenario de su Independencia y después de meses de intentos desestabilizadores orquestados por su contrincante perdedora Keiko Fujimori, hija del dictador, que acusaba de fraude evidenciando sus nexos ultraderechistas con las fracciones más rancias de la zona andina y su complicidad con el imperialismo estadunidense. Ahora, el gobierno emprende un largo camino que puede llevar a la reivindicación de algunos de los derechos elementales del pueblo pisoteados por décadas, ya que entre otras cuestiones, ha surgido con fuerza la voz de los pueblos originarios que plantea una Constituyente que reconozca el carácter plurinacional como lo hiciera en su momento Bolivia, aunque esta será una de las acciones que más calarán en el enraizado racismo de la oligarquía regional y de los sectores neofascistas que asechan toda nuestra América. Por lo tanto, la movilización de los pueblos originarios y de las fuerzas de izquierda del continente será fundamental para apoyar y demostrar la unidad latinoamericana aún vigente.

En la política internacional el Gobierno mexicano ha expresado solidaridad con Cuba y ha puesto en práctica la Doctrina Estrada, que establece en sus principios el respeto a la soberanía de las naciones y promueve la no injerencia, esta es la razón de la contradicción con la OEA. En ese sentido, México envió ya dos cargamentos de ayuda con insumos y utensilios médicos a la isla, una acción que rompe el bloqueo imperialista impuesto desde hace seis décadas. Los lazos históricos que unen ambas naciones se fortalecen por el deseo mayoritario de los mexicanos de respetar la dignidad cubana y a sus procesos internos, contrario a lo que vociferan los agentes contrarrevolucionarios y sus secuaces en el extranjero. Los sectores ultraconservadores se rasgan las vestiduras por estas acciones gubernamentales y en estos días previos intensificaron su campaña de desprestigio contra la Consulta Popular, en la que se buscó se expresase la voluntad de justicia y castigo a los políticos delincuentes, principalmente refiriéndose a los ex presidentes, algo, que sin duda, deseamos suceda para que podamos transitar un poco hacia el fin de la injusticia y la impunidad.

III

En un país como México, devastado por el capitalismo que en las últimas décadas aceleró su proceso de extracción de la riqueza y llevó al extremo la explotación tanto de la mano de obra como de los recursos naturales, violentando todos los derechos humanos y revirtiendo los avances logrados por años de lucha proletaria-popular, resulta difícil creer en la justicia a primera vista, ya que la estructura del poder político-económico pervirtió todo principio corrompiendo hasta sus propios valores inamovibles, por ello, la coyuntura que se aproxima y que promete abrir un nuevo sendero por el cual transitar hasta alcanzar un poco de entereza puede ser vista como un aliciente, la Consulta Popular del pasado domingo 1 de agosto puede más allá del resultado ser un aliciente para la creación de una Comisión de la Verdad y la Justicia que dé luz a tanta oscuridad pasada.

No se trata de creer ciegamente o de olvidar los agravios, pues la esperanza sin sustento es puro idealismo, mas la organización de las voluntades de todos aquellos que han padecido agravios ejercidos por el Estado mexicano y sus políticos, es una de las posibilidades de hacer valer esos derechos despojados mediante la acción consciente y solidaria con las víctimas, los ex presidentes como todos los demás representantes públicos que han delinquido deben ser juzgados y pagar por sus delitos. Esa es la esperanza que se mantiene por un poco de justicia.

Por otra parte, Yucatán ha rebasado las cinco mil defunciones por el Covid-19, una cifra que duplica los fallecimientos que se han suscitado en toda Cuba, siendo el país caribeño el único de Latinoamérica en producir sus propias vacunas y efectuar una gestión mucho mejor de la pandemia, y si bien ha tenido en las semanas pasadas altibajos, sigue demostrando la importancia de la economía socialmente planificada y de su sistema de salud fuerte y preparado, por ello ha podido en plena crisis sanitaria global, enviar brigadas de médicos a rincones del mundo a los cuales jamás arribarán galenos de las naciones imperialistas y potencias económicas. A pesar de la campaña contrarrevolucionaria el gobierno socialista ha sabido revertir los ataques y continuar su camino por el bien y por la dignidad de su pueblo.

IV

El Covid-19 avanza en el mundo, la tercera ola golpea con mayor fuerza y las cifras revelan récord del agravio, al tiempo en que los proletarios del orbe siguen edificando sus sociedades al instante mismo en que son desplazados y explotados, una contradicción que se agudiza y que únicamente encontrará salida cuando construyamos un mundo mejor.

Posdata

La OEA hace muchos años debió desaparecer para dar lugar a la verdadera integración latinoamericana.

Cristóbal León Campos
Cristóbal León Campos es Licenciado en Ciencias Antropológicas con Especialidad en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán. Integrante fundador de la Red Literaria del Sureste México-Nuestra América. Es editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura. Colaborador de Por Esto!, La Jornada Maya, Novedades de Yucatán, De Peso y diversos medios impresos y digitales. Coautor del libro Héctor Victoria Aguilar. Esbozo para una biografía (SEGEY. 2015), coeditor del libro Migración cubana y educación en Yucatán. Actores, procesos y aportaciones (SEGEY, 2015), autor de En voz íntima (Disyuntivas ediciones, 2017). Miembro de la Asociación Mexicana de Estudios de la Caribe (AMEC) y del equipo de promoción de Archipiélago. Revista cultural de Nuestra América (UNAM-UNESCO), miembro de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). Fue coordinador académico de la Casa de la Historia de la Educación de Yucatán de 2010 a 2019. Actualmente es Coordinador de la Cátedra Libre de Pensamiento Latinoamericano «Ernesto Che Guevara».