la exclusión de México en esta iniciativa brinda un mejor contexto, aunque no más fácil, para la defensa de la soberanía nacional sobre la conducción de sus políticas de seguridad y el control de su territorio.
México deberá perfeccionar -en materia de política internacional- la justa medida entre relación comercial y defensa de la autodeterminación, algo poco fácil ante las garras de un imperio herido de muerte que todavía hace daño a la humanidad.













