Los mismos empresarios y comerciantes que llamaron al desborde en las compras navideñas, empiezan a tocar el tema que, por condena sistémica y desgracia causada, afecta a millones de proletarios y sus familias, así como a los sectores populares de México y de gran parte del mundo.
Navegando por la Covid-19, las resilientes trabajadoras cubanas contribuyeron a mantener abiertos los comercios, los bancos, las finanzas, las industrias, la telefonía, los medios de comunicación, la educación, la administración pública, el sistema jurídico, la salud y los centros de investigación.
Yo, lo extraño todo. Extraño visitar a mis amigos, a mis sobrinos, ir de compras para el vestuario, extraño ir a ensayar, extraño las juntas creativas con mis compañeros de teatro. ¿Pero qué extraña la gente? ¿Quién extraña el teatro?
Pero donde más marcó y ha dejado una profunda huella la trágica situación que aun vivimos, ha sido en las miles y miles de personas que en el mundo quedaron al pairo, sin fuente de trabajo para sobrevivir, en medio de crecientes escaseces, que obligan a buscar las más diversas alternativas para llevar algo a la mesa y a la casa.
A todos los artistas, escritores y gestores culturales que dedicaron su vida a la creación y partieron en esta pandemia...









