Actor: latino, migrante, racializado, diverso y unas cuántas etiquetas más

Efraín Rodríguez. Foto: Paco Navarro

Me llamo Efraín Rodríguez, tengo 34 años, soy actor, nací en México y migré a España hace 13 años. Narcotraficante, delincuente, camello, sicario, presidiario, expresidiario o futuro presidiario, son 4 de cada 5 propuestas de personajes que recibo en el sector audiovisual. Y yo me pregunto: ¿tiene la televisión la responsabilidad de educar?, ¿son las pantallas los nuevos agentes educativos?, ¿es consciente la industria cultural del impacto que ejerce sobre la sociedad?

Mi compañera Ari Saavedra; actriz, nacida en Colombia y yo, tuvimos la necesidad de generar un espacio creativo y colectivo donde poder cuestionarnos y proponer nuevos referentes inclusivos. De ahí surgió Es (tu)yo [proyecto de mediación intercultural]. Empezamos reflexionando sobre el racismo sistematizado en el cine y la televisión. De lo presente que está en muchos de los productos que consumimos y lo poco que hablamos de ello. Para entenderlo nos acercamos a varios temas que lo orbitaban: migraciones, políticas de la identidad, diversidad cultural, etnicidad, la ética en el humor, etc. y de ahí surgió Reflexiones 2.0, la parte digital de Es (tu)yo. Un canal de YouTube con una serie de videos en los que nos acercamos a estos y otros temas, aprovechándonos de la permisividad del humor, porque como dice Lucía Mbomío “Es más grave llamar a alguien racista que serlo”.

Para nuestro último video, planteamos algunas reflexiones sobre distintas vivencias que nos han ido pasando en relación con el acento, tanto en nuestro viaje individual como personas migrantes, como en nuestras carreras como intérpretes. Llamamos a algunos amigos/as españoles/as de nacimiento y de orígenes diversos, a los que ya sea por su fenotipo, genotipo o profesión han tenido que poner el acento (nunca mejor dicho), en su manera de hablar: las actrices, Anahi Beholi; Huichi Chiu; la filóloga y actriz, Luna Paredes; el filólogo e investigador, Òscar O. Santos-Sopena; la sonidista, Anqi He y la realización de Laferia Studio. Además, creamos una acción en nuestra cuenta de Instagram en la que hicimos una serie de encuestas, para tener una radiografía más amplia y diversa.

Pusimos en diálogo temas como: acento y adaptación, discriminación, autodiscriminación y eurocentrismo, acentos híbridos e identidades fluídas, acentos y estatus, etc., con todo esto creamos A(s)ento Neutro Español.

El acento como identidad, lleva siendo un tema importante en mi vida desde que salí de casa. Hace unos años cuando fui a México a estrenar El monólogo de la muerte, fui a un programa de radio de la Universidad de Guadalajara. Recibimos una llamada donde una persona me preguntó que por qué si me interesaban tanto temas como la identidad o la diversidad cultural, hablaba medio español. Fue la primera vez que me di cuenta que ya no solo sonaba a extranjero en España, sino también en mi país de origen. Mi manera de hablar, híbrida, provocaba cosas: en España gracia, en México rechazo.

A partir de ese momento se me vino encima una crisis identitaria que luego leyendo, entendí que nos pasaba a todas las personas migrantes, y que tenía un nombre, proceso de aculturación. Retrasé el trámite para solicitar la nacionalidad española, porque creo que sentía algo parecido al miedo que tienen algunas personas a casarse. Madrid estaba dejando de ser mi aventura estudiantil y se estaba convirtiendo en mi hogar. Empezaba a modificar mis palabras e incluso la conjugación de los verbos para ponérmelo más fácil. Pero también me empeñaba en sentirme más mexicano que nunca, mi pareja me decía que nuestro piso parecía el Museo de Antropología de la Ciudad de México. Por un lado quería mantener mi acento como defensa de mi origen, por otro lado mi profesión me obligaba a perderlo para poder acceder a un abanico más amplio de personajes. Tomé clases con varios profesores de voz para poder trabajar con ambos acentos, esa idea me seducía muchísimo. Luego apareció el color de la piel. Difícilmente me dejarían interpretar a un personaje español, porque hay mucha gente en España, incluyendo guionistas, directores/as, productores/as, directores/as de casting, etc., que siguen pensando que España es de un solo color.

Efraín Rodríguez. Fotografía de Paco Navarro.

Afortunadamente el teatro me ha dado muchos personajes donde su historia no estaba directamente relacionada con mi origen, personajes a los que le pasan cosas más allá de ser extranjeros, turistas o migrantes. Y donde he conseguido interpretar a muchos de estos, reivindicando mi acento en varios teatros públicos de Madrid y España, como en Nora, 1959 de Lucía Miranda; Impulsos (BPM) de María Prado, ambos en el Centro Dramático Nacional; Our Town de Gabriel Olivares, en el Teatro Fernán Gómez, etc. Creo que es la industria audiovisual la que tiene la mayor deuda con la diversidad.

¿Cómo afectan los estereotipos en la conformación de nuestro imaginario colectivo? Si la ficción nunca propone que una persona de origen latino pueda tener un puesto de liderazgo, en el imaginario de esa sociedad, esa posibilidad no existirá, y el estereotipo terminará convirtiéndose en realidad. Ese es para mí como actor, el verdadero peligro de contribuir en fomentarlos.

Por eso ya no sólo reclamo que se nos represente más en los teatros y en las pantallas, sino también que se nos represente mejor. Que se evite la versión reduccionista, categorizada, hipersexualizada, folklorizada y exotizada; que favorece y perpetúa el racismo. Y creo que eso sucederá cuando se nos permita a nosotros/as contar nuestras historias, cuando se represente a la sociedad de una manera más íntegra y cuando como espectadores/as lo demandemos.

Efraín Rodríguez
Nació en Lagos de Moreno, México. Es actor y arteeducador. Integrante de la Compañía Cross Border Project y cofundador del proyecto de mediación intercultural "Es (tu)yo". Formado en Artes Escénicas y estudios en interpretación teatral, audiovisual, movimiento y danza, entre España, Brasil y México. Ha participado en 14 espectáculos en España, en teatros como el Centro Dramático Nacional, Teatro Español, Teatro Fernán Gómez, Matadero, etc. Y en distintos programas educativos - comunitarios nacionales e internacionales de Teatro Aplicado. Estrenará próximamente "La Fortuna", serie dirigida por Alejandro Amenábar y Palomares, serie docu-ficción dirigida por Álvaro Ron.