Dramaturgias, textualidades y discursos: territorios creativos en tránsito

La libertad es la conciencia de la necesidad

Karl Marx

Nací en los años duros de Uruguay (1970- 1984). Crecí de la mano del teatro popular, alguna que otra zarzuela (que le escuchaba entonar a mi mamá muy de vez en cuando), la academia de ballet donde cada invierno veía algún que otro repertorio clásico donde la madrina de mi hermana Silvia (la menor de las mujeres) bailaba, la murga y la comedia Nacional y el Teatro Solís de Montevideo. Tuve la suerte de que la vestuarista de la comedia Nacional fuese mi vecina y me trajera boletos de regalo (gratis) todos los viernes para ir al teatro. Así con esos elementos del arte y la música me fui formando conceptos de discursos al lado de una de las expresiones más vibrantes del uruguayo: la Murga y quizá por esa razón hoy tengo la fortuna de estar aquí en mi nueva casa, la tierra mexicana.

La murga, Araca la Cana y Falta y resto con sus textos llenos de signos y basados principalmente en la crítica social y del sistema político del que éramos participes fueron pieza clave para construir desde mi infancia un sentido de ciudadanía y pertenencia que hoy siguen intactos y que en años futuros tendrían su madurez en las letras dramatúrgicas del teatro latinoamericano y la escuela cubana a través de uno de sus mejores discípulos: Salvador Lemis.

Teatro para el pueblo y por el pueblo, teatro popular y no populista, teatro del que muchas veces sólo es entendido por el pueblo y eso es maravilloso. Tenía 24 años cuando llegué a México y 28 cuando nos instalamos en Yucatán.

En los últimos 15 años Borba Teatro y un servidor, hemos logrado unir tres miradas, tres maneras de concebir la escena, la dramaturgia y nuestro lenguaje discursivo (Cuba, México y Uruguay).Tres miradas que ponen en juego motivaciones, tejidos dramatúrgicos y formas de concebir la realidad latinoamericana y universal, a partir de los textos de Salvador Lemis o adaptaciones del mismo autor sobre otras obras de dramaturgos latinoamericanos como: (Arístides Vargas, Guillermo Calderón, Raquel Diana y un servidor), intentando articular las posibilidades de un diálogo  más directo al referir todo el proceso de exploraciones sígnicas, ideotemáticas y multifuncionales que hemos llevado a cabo durante estos años desde la península de Yucatán, México.

Recuerdo cuando el Mtro. Pedro Juan de la Portilla (Teatrólogo) me dijo: Salvador Lemis y Nelson Cepeda un dúo explosivo. Salvador Lemis y la escuela Cubana (ISA) y yo hemos permanecido en los últimos años articulando un intercambio múltiple, abierto, flexible, cosmopolita, sin prejuicios políticos o moralizantes, sino desde la forma de conciencia social del Arte y quizá ahí radica nuestro estar siempre en el aquí y el ahora de la vida de la escena.

Mi trabajo junto a los procesos de creación de Borba Teatro apuestan a una búsqueda incansable de belleza, calidad, un estilo propio, veracidad, entrenamiento y exploración, así como el esfuerzo incansable de gestión, para darle continuidad a un trabajo a pesar de las dificultades que hoy se vive en México y Latinoamérica. Soy un convencido que para Borba Teatro lo eterno en el arte del teatro será: respeto al público y continuidad del trabajo escénico, como elementos de nuestra filosofía: la Filosofía. Todo en Borba Teatro es y será siempre una experiencia “en tránsito”. Es por esta razón que apuesto a una esencia casi mixtica. El diálogo dramaturgo, actor/actriz, director de escena y la sociedad. Para muestra de ello quiero compartirles un fragmento de tres obras. La primera, Franz Kafka y la niña de la muñeca perdida, Salvador Lemis dice: “Esta obra tiene un sutil aroma a flor de lavanda y romero… y como tal debe ser tratada. No forzando la poesía natural que se desprende de su esencia… Hay acción y jamás debe aburrir. Dimensiones, claroscuros, sepia otoñal y alcanfor dentro de cajitas de madera”.

Querida Niña:

Soy Kathryn. Tu muñeca preferida. Perdona que no me haya despedido de ti, pero hay cosas imposibles de aguantar. No me gustan las despedidas. Creo que a ti tampoco, pues recuerdo cuánto lloraste el día en que tu papá se fue. Pero no hablemos de cosas tan tristes. Mejor te cuento que he conocido la torre Eiffel y el río Sena. ¡Te encantarían! Aquí puedes soñar todo lo que quieras. Y puedes comer todo lo que se te antoje, porque a orillas del río y por todo Champs Elisees venden pinturas espantosas, ¡pero también algodón de colores y crepas! Bueno, yo no sabía lo que eran las crepas hasta que las probé. No son nada del otro mundo en comparación con las salchichas Buckwûrst que a ti tanto te gustan… Si me dieran a escoger, yo preferiría las salchichas. Bueno, no estés triste, eh. Cerca de mí están tocando un organillo. Te lo dedico. Tu muñeca que no te olvida,

Kathy. FRANZ: (Leyendo.) “Bueno, no estés triste, eh. Cerca… Tu muñeca que no te olvida, Kathy.”  

(Fragmento. Dramaturgia de Salvador Lemis, 2016.)

Mater Furiosa

(Fragmento. Dramaturgia de Salvador Lemis y Nelson Cepeda, 2017)

MUJER MALDITA: Vamos a prohibir para siempre el silencio en la tierra y vamos a empezar de nuevo la plegaria…

LAS TRES JUNTAS: Padre Nuestro que has perdido tu cabeza, vencido sin misericordia en el ruido de la sierra y en las palabrotas de los encapuchados… vengan a nosotros las almas de las víctimas… vengan porque aquí el vino está servido y la sopa humea sobre la mesa… y dejen en nuestras habitaciones su agitación de tinieblas, recuesten entre nuestros brazos los suspiros familiares…

¡Abrácennos! Y haz, Señor, que, en esta liturgia del remordimiento, el remordimiento escupa su rayo en nuestras frentes, que la lluvia del recuerdo bañe nuestros mantos… ¡Maldición sobre ti maldición, hombre de guerra, y entonces maldición sobre el hombre y maldición sobre nosotras, que no hemos podido permanecer calladas… desde el fondo de nuestra raza!

MUJER RABIOSA: Si llegáramos a olvidar por un instante la cabeza del recién nacido separada por el hacha, el niño escondido en el foso de las letrinas, el tráiler de los mojados fusilados sin razón, la mujer de la vagina desgarrada par el cañón de un fusil, el padre emasculado delante de sus hijos llorosos, el viejo roto como una rama seca: ¡desgracia sobre nosotras, maldición!

MUJER MALDITA: Haz lugar, Padre Nuestro, a la duda, a la pena, a los sudores de la vergüenza…

MUJER SANTA: Haz lugar, Santa Patrona, en todas partes para las almas de las víctimas; para su fe desconsoladora, para su perdón crédulo, para la tristeza sin fin. Haz lugar para los buenos sentimientos, lugar para la flaqueza del sentimiento, lugar para aquellos que siguen amando bajo la tortura, lugar para la emoción incurable de amar.

MUJER RABIOSA: Hombre de guerra, maldito encapuchado, apestoso a macho cabrío y sudor de milpa…, mi pequeño hijo de puta… hace siete millones de años al menos, hace siete eternidades, trabajas desde hace siete eternidades, trabajas para sangrar la carne de los hombres.

MUJER SANTA: Irás borracho a orinar al sol sobre nuestros monumentos para los muertos… Pero nosotras inventaremos niños eternos que harán la guerra agarrándose de los pelos, sacándose la lengua, inocentes, sin dioses ni leyes,

que solo se pondrán de rodillas ante un vuelo de perdiz, una sonata, un beso: todas las formas ínfimas de la esperanza.

MUJER MALDITA: Criaremos a nuestros hijos en las ruinas, porque se acabaron los mil y un cuentos que cosen el sueño…

MUJER SANTA: Criaremos a nuestros nuevos niños frente a los escombros de Veracruz… En las ruinas de Chihuahua-la-masacrada… Ante los ojos abiertos sobre las cabezas arrancadas de pueblitos norteños… Les contaremos la Verdad acerca de Ciudad Juárez, de Verdún, de Auschwitz, de Kabul, de Mostar, de La Habana, de Haití, de Bosnia, de Libia, de Uruguay, de Guernica, de tantos y tantos pueblos donde se ha masacrado…

MUJER RABIOSA: Para que su sueño sea un remordimiento… y que cada uno de sus sueños sea un combate contra el Cuerno de la Abundancia de Muerte.

MUJER MALDITA: Nada de piedad para los presentes y futuros asesinos.

MUJER SANTA: ¡Que mamen de la teta de su madre el remordimiento de lo que aún no han hecho!

MUJER RABIOSA: Pongámonos de pie ahora, ya que las maldiciones se han cumplido… ¡hombres y mujeres de todas las edades, de pie!

MUJER MALDITA: ¡No lo duden más, de pie griten—chilIen—recriminen—escupan sobre el Odio… y lloren, lloren todas las lágrimas, así como los ojos sagrados de la Ceiba, madre de todos los árboles, lloran la resina inmortal de las lágrimas!

¿Antonieta… o el suicidio?

(Fragmento. Dramaturgia Salvador Lemis, Marysol Ochoa y Nelson Cepeda, 2020)

 Antonieta: Soy Antonieta, una cáscara vacía de sueños desechables. Es la Muerte el sitio de mayor soledad, ese tiempo llegará cuando, como Empédocles, me habré desligado de una envoltura mortal que ya no encierra un alma.

Sólo llevo un cargamento de amarguras al paseo de un inexorable destino. Empobrecida por la rapiña de todos, por las garras de todos, por el secreto afán de los demás de darme por mi lado, hasta dejarme sin sangre, hasta abusar de mi paciencia y hasta de mi corazón de mujer.

Puedo ser Antonieta…

Antonieta: Por eso ahora, frente a quienes se atreven a juzgarme o a sentir curiosidad por lo que fue mi vida, he decidido recuperar trozos del naufragio de mi corta juventud…

Y aquí estoy, llena de mí.

¡En el espectáculo de María Antonieta Rivas Mercado! ¡El espectáculo inolvidable para los que permanecen vivos…! pero que pronto, por desdicha humana, también habrán de irse. ¿Cómo empezar?

A nadie parece importarle lo trascendente.

Las personas se sienten felices cuando logran conocer secretos inútiles, vulgares…

Nunca llegan a la verdad de su condición.

Por eso he decidido hacer esta Fiesta en París, año 1927, ¿o no? Una niebla nos llena de inseguridad. El amor escapa por las paredes, se mete en el alma, nos estremece.

¡Música para vivir! ¡Descorchen el champán! ¡Aquí no se ha muerto nadie! ¡Cambien esas caras y sonrían que aquí no se ha muerto nadie!  

Los textos citados son ante todo experiencias que unen las tres formas de la dramaturgia de la escuela cubana, la visión de un uruguayo (naturalizado mexicano) y el sentir del pueblo mexicano: Dramaturgia textual, dramaturgia de la puesta en escena y dramaturgia de actor/actriz.

Borba Teatro cree en la idea o concepto de “comunidad” en un tiempo donde la decadencia de los partidismos políticos, las procedencias, la crisis social, la falsedad de los discursos y la pérdida de valores se alejan de la verdadera noción de público popular, de nuevas audiencias o de expectativas de las generaciones más jóvenes. Borba Teatro cree en la libertad de expresión (eso sí, no manipulada) como un modo de creación y de autodefensa del artista en un contexto latinoamericano altamente manipulador y tendencioso por parte de sus gobiernos.

Nelson Cepeda Borba
Director de teatro contemporáneo, gestor y promotor cultural, oriundo de Montevideo, Uruguay, hijo adoptivo de la tierra mexicana quien, desde su llegada a la ciudad de Mérida, Yucatán en el año 1999 ha realizado una labor relevante de investigación teatral que va desde la impartición de: Talleres de Teatro, la Educación Artística y la Producción y Dirección de diversos montajes escénicos. Tras una década de formación y trayectoria en Yucatán, decide crear en el 2009 la agrupación artística Borba Teatro, integrada por diversos creadores escénicos multidisciplinarios comprometidos con la expresión artística y el acontecer social de nuestro tiempo. Nelson Cepeda Borba y Borba Teatro contribuyen a la difusión del arte y la cultura mediante la creación y presentación de espectáculos escénicos contemporáneos conocidos por su calidad artística y social.